Estados Unidos comprará seis Boeing 737 para crear una flota propia de deportación

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos firmó un contrato cercano a 140 millones de dólares para adquirir seis aviones Boeing 737 que serán utilizados en operaciones de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según reportes periodísticos y documentos contractuales revisados por medios internacionales.

Hasta el momento, las deportaciones aéreas dependían mayoritariamente de vuelos chárter contratados a compañías privadas, pero con esta adquisición la agencia busca operar su propia flota, lo que, según el DHS, permitirá mayor autonomía, eficiencia logística y ahorro de costos.

La compra se enmarca dentro de un paquete de 170 000 millones de dólares aprobado por el Congreso para fortalecer la ejecución de leyes de inmigración y seguridad fronteriza. Las aeronaves —que todavía no han sido especificadas en cuanto a configuración exacta— podrían transportar entre aproximadamente 85 y 200 personas por vuelo, dependiendo de su diseño interior.

Autoridades del DHS han argumentado que operar una flota propia de deportación permitirá reducir la dependencia de vuelos externos y agilizar las operaciones de repatriación, en un contexto de incremento de acciones migratorias en el país.