De acuerdo a medios internacionales, la Transportation Security Administration (TSA) anunció que el domingo reciente revisó a 3.13 millones de pasajeros, la cifra más alta registrada en un solo día desde que la agencia mantiene este tipo de controles.
El récord coincide con el pico de la temporada de viajes por Thanksgiving, cuando millones de personas se movilizan para reunirse con familiares y amigos. Aun con condiciones meteorológicas adversas en el Medio Oeste del país, los aeropuertos y controles de seguridad operaron de forma masiva.
Según el grupo industrial Airlines for America, durante el periodo de 11 días que incluye la celebración se espera que las aerolíneas estadounidenses transporten alrededor de 31 millones de pasajeros.
Por su parte, la Federal Aviation Administration (FAA) proyectó que entre finales de noviembre y comienzos de diciembre se realizarán más de 360 000 vuelos, lo que marcaría el periodo con mayor actividad aérea en 15 años.

El aumento en la demanda llevó a un refuerzo del personal de la TSA, que actualmente cuenta con cerca de 60 000 empleados, así como a una movilización general en aeropuertos y servicios vinculados al transporte aéreo, en un contexto de alta presión logística.
De acuerdo a lo establecido en los reportes, este récord refleja no solo la recuperación sostenida del turismo aéreo en Estados Unidos luego de años de pandemia, sino también la capacidad de las autoridades y operadores para enfrentar picos de demanda sin registrar cancelaciones masivas ni colapsos operativos —algo que podría convertirse en nuevo estándar para futuras temporadas altas.
