El día de hoy la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) a través de su Director General, Patrick Ky, se mencionaron satisfechos con los cambios que Boeing realizó en las aeronaves B737 MAX, mencionando que la aeronave es lo suficientemente segura para volver a operar antes de que finalice el 2020.
Tras las pruebas de vuelo realizadas por la agencia europea el pasado 11 de septiembre en Vancouver, Canadá, la autoridad aeronáutica realizó un informe a través de los datos arrojados en dicho vuelo, por lo que se espera sea emitida una Directiva de Aeronavegabilidad para autorizar la operación en los próximos meses dentro de la Unión Europea.

“Nuestro análisis muestra que el MAX es seguro y que el nivel de seguridad alcanzado es lo suficientemente alto para nosotros”, dijo Patrick Ky, Director General de la EASA
Tras la conclusión de los vuelos de prueba, la EASA ha pedido a Boeing la instalación de un tercer sensor de ángulo de ataque, aún cuando el fabricante como parte de las modificaciones realizadas, instaló un segundo sensor, sin embargo, se ha pedido que se instale uno más y sea conectado a una computadora independiente.
Por su parte, Boeing acordó instalar un tercer sensor de ángulo de ataque inicialmente en las primeras versiones del B737 MAX 10, posteriormente sería añadido en las demás versiones del avión.

Por su parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) aún no emite ninguna postura en relación a la puesta en tierra del B737 MAX, sin embargo, se espera que la autoridad norteamericana autorice la puesta en operación de esta aeronave para antes de que culmine el 2020.
Al día de hoy se tienen más de 450 B737 MAX estacionadas en las diversas sedes de Boeing en Estados Unidos, por lo que se espera que una vez que sea autorizada la operación de la aeronave la compañía entregará más de la mitad de estas aeronaves varadas en los primeros 12 meses desde su recertificación.
