El día de ayer se realizó en Mojave, California, la ceremonia de «roll-out» del nuevo Stratolaunch de Paul Allen, co-fundador de Microsoft, mostrando por primera vez al nuevo avión más grande del mundo.
Dicha aeronave pasará varios meses realizando pruebas en tierra, comenzando con las pruebas de carga de combustible. No volará por primera vez hasta por lo menos, el año 2019.

El avión de 250 toneladas fue remolcado del hangar donde fue construido por la empresa Scaled Composites, fundada por Burt Rutan.
Durante las semanas pasadas, se retiró toda la infraestructura de fabricación del Stratolaunch, incluido el andamio de tres pisos de altura que rodeaba al avión y por primera vez el peso completo (aproximadamente 500,000 libras) descansó sobre sus 28 ruedas por primera vez. Este fue un paso crucial en la preparación de la aeronave para comenzar las pruebas en tierra, de motores, pruebas de rodaje y finalmente el primer vuelo.

El Stratolaunch es el avión más grande del mundo en cuanto a su envergadura ya que mide 385 pies (117 metros), en comparación, un campo de futbol americano de la NFL mide solo 360 pies. El avión mide 238 pies (72 metros) de nariz a empenaje y 50 pies (15 metros) de alto. Está equipado con seis motores usados de Boeing 747 y será tripulado por dos pilotos y un ingeniero de vuelo.

Está diseñado para despegar con un peso máximo de 1,300,000 libras, es decir, suficiente para transportar cargas de aproximadamente 550,000 libras. Como se anunció durante 2016, inicialmente se transportará un cohete Pegasus XL de la empresa Orbital ATK a una altitud aproximada de 35,000 pies y desde ahí continuará su ascenso a la Órbita Baja de la Tierra para poner satélites en operación.

Hay dudas al respecto sobre si el Stratolaunch tendrá éxito en su misión de poner satélites en órbita ya que desde que la idea fue anunciada en 2011, SpaceX de Elon Musk y Blue Origin de SpaceX han tenido éxito con los cohetes que regresan de manera segura a Tierra, disminuyendo los costos.
