La empresa sueca Braathens International Airways AB presentó una solicitud de bancarrota ante el Tribunal de Distrito de Estocolmo para las operaciones vinculadas a su flota Airbus, debido a una falta de liquidez que imposibilitó financiar el cierre gradual de esa parte de su negocio. Las operaciones con turbopropulsores ATR 72-600 no se verán afectadas y seguirán en marcha según lo planeado.
La decisión fue tomada después de que la junta directiva evaluara el devenir financiero del negocio Airbus y concluyera que, pese a los esfuerzos por conseguir financiamiento adicional, no fue posible asegurar una transición estable. Desde agosto de 2025 se venía trabajando en una estrategia de desincorporación gradual de los aviones Airbus ligados a contratos con operadores turísticos.
Braathens informó que cerca de 200 empleados se verán involucrados en el proceso de bancarrota, pero que están protegidos por el mecanismo estatal de garantía salarial sueco. Las entidades Braathens International Airways AB y Braathens Crew AB son las que formalmente se encuentran bajo el procedimiento de quiebra.
No obstante, otras unidades del grupo —como Braathens Regional Airlines AB, Braathens Regional Airways AB, Braathens People AB y Braathens Support AB— permanecerán operacionalmente activas. Estas empresas continuarán cumpliendo con vuelos en modalidad ACMI con ATR 72-600 para terceros clientes, según indicaron en el comunicado.

Braathens expresó que desde 2022 había separado sus operaciones Airbus en una división específica, con la intención de que el negocio regional y de turbopropulsores siguiera creciendo. Sin embargo, costos elevados de inicio, entregas demoradas de aeronaves y una demanda decreciente de servicios turísticos contribuyeron al deterioro económico.
La compañía declaró que sus propietarios ya habían invertido más de 300 millones de coronas suecas (SEK) para sostener el negocio Airbus, sin lograr alcanzar rentabilidad. Ante la ausencia de una alternativa viable, optaron por priorizar las líneas de negocio más estables.
En los próximos días se espera que la dirección de Braathens ejecute medidas para preservar las secciones del negocio que aún muestran viabilidad a largo plazo, incluyendo negociaciones con sindicatos por posibles reducciones de personal en la administración vinculada al negocio Airbus.




