Bombardier demanda a Mitsubishi por secretos industriales

La compañía canadiense Bombardier ha presentado una demanda contra la división de fabricación de aeronaves de Mitsubishi Heavy Industries argumentando que ex-empleados de Bombardier compartieron secretos comerciales a Mitsubishi para el desarrollo de su avión comercial regional.

La firma canadiense presentó la demanda contra Mitsubishi Aircraft Corporation, Aerospace Testing Engineering & Certification Inc (AeroTEC) y algunos ex-empleados el pasado viernes en Seattle. AeroTEC es una empresa de Seattle especializada en las pruebas y proceso de certificación que actualmente se encuentra colaborando con Mitsubishi para la certificación del MRJ.

En la demanda, Bombardier explica que Mitsubishi y/o AeroTEC reclutaron alrededor de 92 ex-empleados de Bombardier, quienes llevaron consigo información y documentos confidenciales relacionados con la certificación de aviones en Canadá y Estados Unidos. Bombardier busca prevenir que ambas empresas usen esa información. La demanda indica que los empleados se habrían enviado la información clave a sus correos e-mail personales antes de abandonar Bombardier e integrarse a Mitsubishi.

Un representante de Mitsubishi dijo hoy que la demanda de Bombardier es «infundada» y que «considerarán todos los detalles y lo demostrarán en un lugar adecuado».

El MRJ  de Mitsubishi es el primer avión comercial de pasajeros de origen japonés desarrollado desde la década de los 60’s y actualmente se encuentra demorado. Su entrada en servicio comercial ocurrirá aproximadamente en el 2020 con la aerolínea All Nippon Airways. Su entrada en servicio original estaba programada para el 2013.

En la demanda, Bombardier acusó a Mitsubishi Aircraft de violar el Acta de Defensa de Secretos Comerciales del 2016 al tratar de usar información y documentos confidenciales obtenidos por ex-empleados para acelerar el «extremadamente complejo y costoso» proceso de obtener la certificación de aviones. Se menciona también que Mitsubishi ha citado anteriormente a la dificultad de la obtención de certificación como uno de los principales impedimentos para lanzar de forma comercial su nuevo avión.

Bombardier argumenta que a ellos les tomó alrededor de una década para llevar el C Series (ahora A220) de solo un concepto a su primer vuelo comercial y dijo que solo cuatro compañías, desde el año 2000, han podido desarrollar un programa completamente nuevo que obtuviera las certificaciones de las autoridades aeronáuticas canadienses, europeas y estadounidenses.

«Esto es porque las varias agencias reguladoras requieren que los fabricantes aeronáuticos cumplan con los más altos estándares para asegurar la aeronavegabilidad del avión y la seguridad del público» dijo Bombardier en la demanda.