El día de ayer, Boeing anunció que debido a los accidentes de los 737 MAX 8 en los vuelos JT610 a finales de octubre y ET302 de Ethiopian Airlines, reducirá el ritmo de producción mensual del 737 de forma temporal.
El recorte en la producción será de casi el 20%, al recortar la producción mensual de 52 aviones por mes a solo 42 comenzando a mediados de abril y sin fecha de regularización en la producción. De acuerdo con Reuters, esta decisión sugiere que no se espera que las autoridades aeronáuticas levanten la suspensión de vuelos pronto.

Antes de la suspensión de operaciones comerciales de los 737 MAX, Boeing mantenía la intención de incrementar la producción mensual de 52 a 57 unidades por mes en este mismo año.
«Sabemos que los accidentes recientes fueron causados por una cadena de eventos, con un factor común, siendo la activación errónea del sistema MCAS.» dijo Dennis Muilenburg, CEO de Boeing. «Tenemos la responsabilidad de eliminar ese riesgo y sabemos como hacerlo. Como parte de estos esfuerzos, estamos progresando en la actualización del software que evitará que accidentes como estos jamás ocurran de nuevo».
La disminución en el ritmo de producción no causará reducción de puestos laborales y Boeing informó que está trabajando para minimizar el impacto financiero.

Se creará un comité especial para la supervisión de como la compañía desarrolla y diseña aeronaves. Este grupo «recomendará mejoras en las políticas y procedimientos» para el 737 MAX y otros programas.
Boeing enfrenta problemas de logística al no tener más espacio para estacionar los aviones ya fabricados, mientras se mantiene responsable por todos los costos de mantenimiento de los aviones no entregados que se mantienen propiedad del fabricante hasta la entrega.
Por su parte, Spirit Aerosystems, proveedor de Boeing, dijo que se mantendrán produciendo 52 fuselajes cada mes, pero serán ellos quienes los almacenen para eventualmente enviarlos a Boeing.
