Boeing listo para reanudar las entregas del 737 MAX

Con la autorización por parte de la Administración Federal de Aviación​ (FAA) de los Estados Unidos para reanudar las operaciones de vuelo comerciales del Boeing 737 MAX, el constructor americano comenzará casi de inmediato a realizar las entregas pendientes de las aeronaves a los clientes. 

De acuerdo con los tiempos y planes de Boeing, el proceso desde la extracción de un avión MAX de su almacenamiento hasta la entrega al cliente llevará cerca de dos semanas en promedio.

En una conferencia a medios internacionales en la cual EnElAire estuvo presente, Boeing detalló la manera en la que se llevaría a cabo este proceso. Los primeros tres días se centrarán en la eliminación del almacenamiento del equipo así como la reactivación del avión, incluido el proceso de remoción de los equipos y elementos de protección ambiental y el reacondicionamiento y preparación de los motores y sistemas. Los días cuatro al 10 incluirán actualizaciones de software y preparativos de vuelo, funcionamiento de los motores y verificaciones de los controles y superficies de vuelo, así como verificaciones operativas y de vuelo por parte de los equipos de la compañía. 

Durante los días 11 al 16 se concluirá con la «emisión de la papelería» (airplane ticketing) lo que considera la certificación de la preparación de la aeronave y emisión de los documentos de aeronavegabilidad una vez que el avión pasa todas las pruebas y la FAA acepta los resultados, para después continuar con el proceso de transferencia de los títulos de propiedad de la aeronave al cliente y la preparación del equipo para el vuelo ferry a su base de operaciones. 

Esta fase de cinco días incluye el recorrido habitual del cliente durante el cual el equipo de aceptación del comprador realiza su revisión final de calidad en tierra, seguida del vuelo de validación en donde se verifican todos los sistemas de la aeronave durante el vuelo y el comportamiento de la aeronave en las envolventes.

El constructor estadounidense también ha establecido un centro de operaciones de soporte para el MAX con servicio las 24 horas del día los 7 días a la semana, con un constante monitoreo de flota en tiempo real, destinado a proporcionar una resolución rápida de problemas. También ha ampliado el personal de apoyo especializado “in situ” con 154 técnicos especialistas repartidos a lo largo de cinco regiones.

Cerca de 450 aviones 737 MAX de nueva fabricación se encuentran en los sitios de almacenamiento de Boeing en la unión americana mientras que otros 387 de los cuerpos estrechos ya se encontraban en servicio en 59 aerolíneas en todo el mundo al momento de que las autoridades ordenaron la puesta a tierra. En marzo de este año Boeing reanudó la producción del MAX, aunque a tasas muy bajas y en una sola línea de producción.

El centro de entrega de Boeing en Seattle entregará todos los 737 MAX a los clientes, mientras que sus instalaciones en Moses Lake, Washington; San Antonio, Texas; y Victorville, California servirán como líneas de alimentación.

Boeing planea entregar los aviones a los operadores en una combinación de equipos de nueva fabricación y almacenamiento, aunque priorizará el inventario almacenado. La compañía espera la entrega de aproximadamente la mitad de los aviones que ahora están almacenados para fines de 2021 y la mayoría de los restantes a finales de 2022. 

Durante la llamada de reporte de ganancias del tercer trimestre de Boeing el pasado 28 de octubre, el director ejecutivo de la armadora, Dave Calhoun, admitió que algunos de los aviones almacenados deberán volver a comercializarse y posiblemente reconfigurarse para un nuevo cliente al final del ciclo de entrega. 

“Todas las primeras entregas de 737 serán, por supuesto, a los clientes que tienen contrato y donde no tendremos que hacer modificaciones. Y luego, a medida que empezamos a pensar en la duración o el final de ese flujo de aviones inventariados que aún no tienen hogares, creemos que podremos hacer, dentro de los tiempos de ciclo, todas las reconfiguraciones que serán requeridas», explicó Dave Calhoun.

Los plazos de aprobación regulatoria global impulsarán el plan de entrega de referencia desarrollado por la compañía, lo que significa que las aerolíneas de Estados Unidos y Europa obtendrán sus aviones MAX primero. El director de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), Patrick Ky, dijo el mes pasado a los miembros del Comité de Transporte del Parlamento Europeo que la agencia, con sede en Colonia, está «totalmente segura» de que las correcciones en el diseño, la mejora de los procedimientos de la tripulación y la extensión del entrenamiento de las tripulaciones considerados en el programa de recertificación garantizará un regreso seguro al servicio de la aeronave.

Patrick Ky previó la reanudación de las operaciones del MAX para finales de este año o principios del próximo. 

Por el contrario, la Administración de Aviación Civil de China (CAAC) aún no ha establecido un cronograma para el regreso al servicio de la aeronave en la región y Calhoun confirmó durante la llamada de ganancias que Boeing ya había sacado de su flujo de entrega los aviones MAX inventariados designados al mercado chino, para una posterior entrega, como parte de una «reducción de riesgo» a pesar de la fuerte recuperación del tráfico interno de China después de la pandemia por COVID-19. 

Según comentó Dave Calhoun, Boeing ha desplegado un equipo en sitio con la CAAC durante probablemente dos meses

“Están trabajando en ese proceso como lo hicieron la FAA y la EASA en Europa y ha ido bastante bien y de manera productiva, y todos los técnicos están alineados. Por lo tanto, estoy seguro de que ese proceso sucederá y, en última instancia, podremos volver a las entregas», concluyó el director general de Boeing, Dave Calhoun.