Boeing comenzó la construcción de una nueva fase de expansión en su planta de North Charleston, Carolina del Sur, con el objetivo de aumentar la capacidad de producción del 787 Dreamliner.
De acuerdo con el fabricante, la inversión, cercana a los mil millones de dólares, incluye la creación de un segundo edificio de ensamblaje final, áreas de preparación de componentes, pintura de estabilizadores y nuevas posiciones de línea de vuelo. Según la compañía, el proyecto generará más de 1 000 empleos directos en los próximos años, además de impulsar la contratación de trabajadores de construcción durante el desarrollo de la obra.

En su comunicado, la empresa destacó que la ampliación forma parte de la estrategia de Boeing para incrementar la tasa de producción del 787 ante la alta demanda de aeronaves de fuselaje ancho. Actualmente, el programa mantiene más de 1 000 pedidos pendientes de entrega, lo que refuerza la necesidad de ampliar su capacidad operativa.
La planta de Carolina del Sur, que inició operaciones hace más de una década, ha sido un punto clave en la línea de producción del 787. Con esta expansión, Boeing comunicó que busca fortalecer su infraestructura industrial y asegurar un flujo más eficiente dentro de su cadena global de fabricación.

La compañía prevé que esta ampliación le permitirá atender con mayor flexibilidad la demanda futura del Dreamliner, aunque su impacto dependerá de los tiempos de ejecución y la integración del nuevo complejo dentro de sus operaciones actuales.




