Boeing y su socio comercial Commercial Aircraft Corporation of China, Ltd (COMAC) celebraron ayer la entrega del primer avión salido del Centro de Terminado y Entregas de Zhoushan en China. Air China fue la aerolínea que tomó posesión del 737 MAX, marcando así una nueva era en la relación de Boeing con la industria aérea china.

La entrega del primer MAX 8, ensamblado en Renton, Washington y completado en China, ocurrió 20 meses después de que comenzó la construcción de la planta. Este Centro de Terminado y Entregas de 737 es la primera instalación de Boeing fuera de los Estados Unidos. Éste sitio fue construido en conjunto con los gobiernos de la Provicina de Zhenjiang y Zhoushan y estará completamente operativo en fases conforme se vaya expandiendo la capacidad.
“Este momento significa nuestra creciente asociación con China que data de hace más de 50 años. Estamos orgullosos de nuestra larga relación con el gobierno chino, las aerolíneas y los socios industriales y de la confianza que depositan en Boeing» dijo Kevin McAllister, CEO de Boeing Commercial Airplanes.
Los aviones Boeing 737 MAX de las aerolíneas chinas serán volados desde Seattle a Zhoushan, donde se completará el trabajo en el interior de los aviones. La planta eventualmente será expandida para incluir tres hangares de pintura. Una vez completados, los aviones son transferidos al centro de entregas de Boeing que se encuentra adyacente, para las actividades de aceptación de clientes y ceremonias de entrega.
«Este es un hito importante de los esfuerzos de Boeing para profundizar su presencia en China, así como para apoyar el crecimiento de la industria aérea de China, abriendo una era de colaboración entre los dos fabricantes de aviones que tenemos», afirmó el presidente de COMAC, Zhao Yuerang.

La planta cubre 666 mil pies cuadrados y está diseñada para soportar la producción de la Familia 737 MAX, desde el MAX 7 de largo recorrido hasta el MAX 10 de alta densidad. Con un tercio de las entregas de 737 para empresas chinas, las instalaciones de Zhoushan permitirán a los operadores chinos actualizar y expandir su flota con los aviones más recientes de Boeing.
China es ha posicionado para convertirse en el mercado de aviación comercial más grande del mundo. Según el más reciente pronóstico de mercado de Boeing, el país necesitará 7,680 nuevos aviones, valuados en mil 200 millones de dólares durante los próximos 20 años.
