Southwest Airlines advirtió de las consecuencias que tendría en las reservaciones del segundo trimestre del año, la explosión de un motor en vuelo que provocó la primera muerte de un pasajero en la historia de la aerolínea.
Se espera que los ingresos de la empresa disminuya entre uno y tres punto porcentuales, con entre uno y dos de esos puntos atribuidos a la disminución de reservaciones tras la explosión del motor. Se espera que el valor de esas pérdidas sea de entre 50 y 100 millones de dólares.

La aerolínea atribuye una parte de la baja en reservaciones a que retiró anuncios y publicidad inmediatamente tras el accidente, pero esperan introducirla nuevamente junto con promociones durante esta semana.
Southwest ha estado en escrutinio durante los últimos días tras el accidente de uno de sus Boeing 737 que tuvo una falla severa de motor en pleno vuelo, matando a una pasajera y levantando preocupaciones respecto a la seguridad de motores similares.
«Sigue siendo un momento sombrío para la Familia Southwest tras al accidente del vuelo 1380.» dijo Gary Kelly, CEO de la empresa en un comunicado. «Seguimos cooperando en la investigación de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte para entender que causó el accidente.»
Este vuelo causó la primera muerte ocurrida en un vuelo comercial de aerolínea estadounidense desde el año 2009 y la primera fatalidad ocurrida en un vuelo comercial desde el accidente de Asiana en San Francisco en 2013.
Durante el próximo mes, Southwest estará inspeccionando los motores CFM56-7B, el modelo involucrado en el accidente, el cual es fabricado por CFM International, una alianza entre General Electric y Safran de Francia.
Southwest ha recompensado a los pasajeros del vuelo 1380 con cheques por 5 mil dólares y ha cancelado decenas de vuelos para realizar la inspección en motores. Según Gary Kelly, la aerolínea ha inspeccionado ya más del 80% de su flota y espera finalizar las inspecciones para finales de mayo.
