Avianca investiga su relación de negocios con Airbus

La aerolínea colombiana Avianca ha contratado a un bufete de abogados para llevar a cabo una investigación interna independiente sobre su relación con Airbus, después de que la aerolínea se vinculó a la extensa investigación sobre presuntos sobornos relacionados con la armadora europea.

Las autoridades francesas han revelado que los pedidos de Airbus de aerolíneas como Avianca, Air Arabia, Korean Air, China Airlines y Nepal Airlines han sido analizados como parte de la investigación sobre la supuesta falla del fabricante para evitar sobornos.

Durante la semana pasada, se dio a conocer que Airbus acordó pagar una multa de €3,600 millones de euros en donde la mayoría de la pena aplicada, casi €2,100 millones de euros, ha sido impuesta por el poder judicial francés, la cual comprende una devolución de ganancias de €1,050 millones de euros y una multa de €1,030 millones de euros.

La declaración de hechos francesa emitida como parte del acuerdo judicial de interés público por el Parquet National Financie,  presenta evidencia para respaldar sus acusaciones. Su investigación sobre la relación de Avianca se centra en las circunstancias que rodearon su pedido de 100 aviones A320neo en 2015.

Avianca dice que ha contratado al bufete de abogados Ropes & Gray para llevar a cabo una investigación interna sobre su relación con Airbus y para conocer si ha sido «víctima de irregularidades». La compañía agregó que «colaborará plenamente» con las autoridades pertinentes.

«La divulgación de Airbus contiene información profundamente preocupante sobre presuntas acciones de un individuo en Avianca en el período anterior a marzo de 2016», dice el presidente de Avianca Holdings, Anko van der Werff.

«Nuestro equipo directivo actual rechaza firmemente cualquier conducta que no refleje integridad y transparencia en los negocios en general, y en particular hacia Avianca», dijo el presidente de Avianca.

La documentación francesa expresa sospechas sobre la actividad de Airbus durante una campaña para China Airlines, que ordenó A350 en 2008. Dichos documuentos se refieren a la constructora europea contemplando «varios arreglos legales y financieros cuya complejidad y opacidad tenían claramente la intención de permitir la transferencia de fondos con total discreción».

Adicionalmente, la evidencia también se refiere a señales de «compensación oculta» en consideración de los primeros pedidos del A320 de la aerolínea de los Emiratos Árabes Unidos, Air Arabia, así como de los supuestos pagos que siguieron a los pedidos del A330 de Korean Air a fines de la década de 1990.

Korean Air afirmó a través de un portavoz de la compañía que «no sabe sobre el caso de Airbus. No hemos sido interrogados ni informados de nada relacionado con la investigación de los Estados Unidos, el Reino Unido y el gobierno francés ni de Airbus».

La actividad vinculada a un pedido de Nepal Airlines para aviones Airbus también ha llamado la atención dentro del caso.

Air Arabia, China Airlines y Nepal Airlines aún no han comentado las acusaciones contra Airbus.

Para cada uno de los casos descritos, el Parquet National Financier dice que «considera que estos hechos podrían constituir el delito de soborno».