El pasado 10 de junio, un Augusta A109E, matricula N200BK de uso privado, se estrelló contra un edificio en la zona de Manhattan, Nueva York, debido aparentemente a la poca visibilidad y los fuertes vientos. A bordo viajaba únicamente el piloto, quien perdió la vida.
El helicóptero cayó de manera abrupta contra la parte alta del edificio, para después incendiarse, según información del Departamento de Bomberos de Nueva York (NYFD)
El edificio en la calle 52 Oeste, tiene una altura de aproximadamente 230 metros (750 pies), el cual no tiene helipuerto. Elementos del cuerpo de bomberos de Nueva York extinguieron el fuego ocasionado por el derrame del combustible de la aeronave.

Al momento del accidente el área de Nueva York presentaba un cielo cubierto a 500 pies, una milla y media de visibilidad, lluvia y neblina.
En un video difundido en redes sociales, se observa al A109E volando sobre las nubes y realizando giros y descensos erráticos. Momentos después la aeronave se impactó con un edificio.
Autoridades han informado que la aeronave no tendría que haber estado volando en la zona donde se accidentó, ya que cerca del lugar se encuentra la Torre Trump, la cual es una zona prohibida de vuelo.
La FAA, NTSB y FBI han iniciado las investigaciones correspondientes.
