Debido a la emergencia sanitaria ocasionada por el brote del virus COVID19 alrededor del mundo, la industria aérea a nivel mundial ha sido afectada de manera sin precedentes, esto debido a la baja demanda de pasajeros, por lo que aerolíneas alrededor del mundo han dejado en tierra la mayoría de su flota.
Este es el caso de la aerolínea bandera de Países Bajos, Koninklijke Luchtvaart Maatschappij, mejor conocida como KLM Royal Dutch Airlines, quienes han tenido que dejar gran parte de su flota en tierra, principalmente en el aeropuerto Amsterdam – Schiphol.
KLM inició su programa para la temporada de verano con un número reducido de vuelos, por lo que muchas aeronaves se encuentran estacionadas en pistas, calles de rodaje y hangares en el aeropuerto principal de Amsterdam. Las aeronaves más grandes de KLM, como los B747-400, A330 y B777, además de los aviones de menor capacidad como el B737 y Embraer 190 han sido cuidadosamente estacionados alrededor de toda la superficie territorial del aeropuerto.

KLM señala que son más de 200 aviones los que se encuentran aparcados en el aeropuerto holandés, lo que representa un arduo trabajo por parte del personal de la aerolínea y el aeropuerto, ya que se debe encontrar una posición en la que ninguna aeronave sea bloqueada para su libre tránsito, ya que cada cierto tiempo, el avión deberá ser remolcado a un área de mantenimiento.
Uno de los principales criterios para el estacionamiento de las más de 200 aeronaves, es que debe de haber suficiente espacio entre los aparatos, sin embrago, todos los tipos de aeronaves deben agruparse lo más cerca posible, para así, garantizar que el estacionamiento y mantenimiento se puedan llevar a cabo de la manera más eficiente posible.
Una vez estacionadas las aeronaves, al igual que Air France, KLM ha implementado un proceso de almacenamiento llamado «Almacenado Activo» el cual consta de tres fases. La primera fase consta de proteger el avión y prepararlo para ser almacenado, en este proceso se instalan lonas y paneles para bloquear todas las áreas donde animales podrían ingresar o anidar, además de proteger y asegurar las aspas o alabes del motor.

Mientras que la fase dos, trata de la verificación que todas las lonas o seguros instalados en la aeronave permanezcan en su lugar, además de cada cierto tiempo rodar la aeronave para liberar presión en el tren de aterrizaje. Por último la aeronave es preparada para reiniciar operaciones, por lo que son removidos todos los seguros y lonas de protección.
KLM y Amsterdam Schiphol han cooperado estrechamente para poder llevar a cabo todo el proceso de estacionamiento de la mayoría de su flota. Cabe destacar que el aeropuerto de la capital holandesa no está cobrando temporalmente ninguna tarifa de estacionamiento.
Por último, KLM de manera ininterrumpida desde 1952 mantiene su conexión a Ciudad de México con tres frecuencias semanales, los días miércoles, viernes y domingo. Servicios operados con equipos Boeing 787-9 con capacidad para 294 pasajeros en configuración de tres clases.
