American Airlines y Qantas presentaron una aplicación al Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos, buscando la aprobación para formar un nuevo negocio en conjunto que permita mejorar los vuelos entre Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda.
En un comunicado de prensa, American Airlines dice que esta nueva propuesta significará más de 300 millones de dólares al año en beneficios a los clientes. De esa cifra, 221 millones de dólares son por la expansión de los códigos compartidos entre ambas aerolíneas, permitiendo la apertura de nuevos destinos.

La propuesta permitiría a ambas aerolíneas lanzar nuevos servicios entre Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, incluyendo nuevos vuelos entre pares de ciudades que actualmente no son servidos por estas aerolíneas.
La expansión de la relación supondrá mejoras en la experiencia de viaje con más beneficios para viajeros frecuentes, inversiones salas lounge, sistemas de equipaje, entre otros, además de que estimularía hasta 180,000 nuevos viajes entre los tres países cada año.
American menciona que en caso de que no se apruebe nuevamente el acuerdo, ambas aerolíneas no tendrán más opción más que reducir el número de códigos compartidos, afectando varios servicios y rutas de ambas aerolíneas entre los Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
«Por ejemplo, Qantas podría verse forzada a reducir las frecuencias, degradar o potencialmente cancelar su servicio entre Sídney y Dallas Fort Worth y American podría reducir más sus servicios entre Los Angeles y Sidney y Auckland. Estas rutas dependen del apoyo que ofrecen los códigos compartidos de cada aerolínea para ser economicamente viables.» declaró American en el comunicado de prensa.

Ambas aerolíneas habían intentado previamente recibir la aprobación de las autoridades estadounidenses, sin embargo, retiraron la propuesta en noviembre de 2016 luego de que el DOT la bloqueó tentativamente, por precauciones a la competencia presentadas por Hawaiian Airlines.
