Por Ricardo J. Delpiano
En un evento marcado por lo natural y lo espontáneo, de esos que invitan a compartir y estrechar vínculos, American Airlines presentó en Chile su nueva línea de uniformes para sus tripulantes de cabina, agentes de servicio al cliente y representantes de servicio Premium, diseñados por la marca Cole Haan.
Para la muestra, un Boeing 787-8,-parte de la más moderna flota de la empresa- estacionado en una de las calles de rodaje del aeropuerto Arturo Merino Benítez, se transformó en una improvisada pasarela por la que parte del personal de la base de Santiago de American desfiló para lucir orgullosamente sus nuevas vestimentas y accesorios. Ellos son parte de los más de 70.000 colaboradores de la compañía que desde el pasado 20 de septiembre, están llevando los que ahora son uno de los símbolos de la compañía.
Diseñados para resistir uno de las exigencias de su trabajo diario, los nuevos atuendos implementan un concepto clásico pero dinámico, en un intento por reflejar el legado histórico de la compañía y proyectarlo en el tiempo pero con capacidad para incorporar nuevos elementos.

Según American Airlines, esto se logra por la combinación de los colores que están en línea directa con la nueva imagen corporativa de la compañía, en la que las tonalidades grises oscuros, azul cobalto y rojo se mezclan entre sí para entregar una propuesta atractiva y elegante. Tonos más fuertes colocados en accesorios como bufandas, carteras y zapatos de las mujeres o los pañuelos y maletines en los hombres, capturan la vista y ayudan a mostrar parte del talento humano de la aerolínea como elemento poderoso e influyente de la marca.
Con este lanzamiento, American Airlines aporta un mayor número de opciones de vestidos y prendas a sus colaboradores, con el fin de representar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, dada su comodidad y practicidad, y a su vez, busca cumplir las expectativas de los viajeros frecuentes. Todos los accesorios llevan una etiqueta única con los nombres y logos de Cole Haan y American Airlines, complementando el nuevo look.

La “nueva American” -como se denomina tras su fusión con US Airways- quiere demostrar precisamente eso: ser una aerolínea que es capaz de reinventarse para ofrecer lo mejor a sus empleados y con ellos, a los clientes. Por casi dos años, American efectuó consultas a todo su personal para que aportaran ideas y comentarios de lo que sería casi su vestimenta diaria.

“El colaborador es la imagen más poderosa e influyente de nuestra marca, por lo mismo hemos creado un look clásico, que resiste las exigencias de nuestro trabajo. Creemos que el uniforme es mucho más que algo que se usa para trabajar, es motivo de orgullo y una manera de construir nuestro equipo en American”, dijo Karla Pérez, gerente de aeropuerto de American Airlines en Chile.
American Airlines no cambiaba los uniformes de su personal desde hace 30 años. Por lo mismo, esta renovación es interpretada como un rejuvenecimiento del trabajo al interior de la aerolínea. En este primer mes de uso son los tripulantes los que entregan las primeras impresiones. “Ha sido súper estimulante este proceso”, agrega una de auxiliares de cabina chilena. “Todos los trabajadores se sienten orgullosos y felices de este nuevo look que American Airlines pone después de varios años. Para trabajar es súper cómodo”.

Para conseguir ese objetivo, la compañía realizó diversas pruebas y modificaciones a medida que recibía el feedback de sus empleados. La idea era llegar al 20 de septiembre con toda la producción lista, de manera tal que ese día, todos los empleados de American lucieran al cliente la nueva vestimenta.

El lanzamiento de los nuevos informes es parte de la inversión que American está realizando para que sus pasajeros y clientes vivan una experiencia de viaje superior en cada una de las rutas de la compañía. Se trata de una inversión de más de US$ 3.000 millones que incluye la instalación de asientos reclinables, internet wifi en los aviones, nuevas opciones de entretenimiento, tomacorrientes en cada asiento, nuevos diseños y formatos en las salas de embarque en aeropuertos, así como renovaciones en los Admirals Club, además de nuevas propuestas de comidas saludables y cócteles de cortesía.
