Alaska Airlines ha recibido su primer Boeing 737-8, el cual es un componente clave para su plan estratégico de crecimiento de flota a largo plazo.
La aerolínea ha mencionado estar orgullosa de volar con la flota más joven de todas las aerolíneas estadounidenses y, desde 2024 hasta 2027, agregarán entre 15 y 25 aviones nuevos de Boeing cada año. Actualmente, la aerolínea cuenta con pedidos en firme por 80 aviones 737 MAX más, y opciones y derechos de compra para otros 105. La entrega de su primer 737-10 está prevista para 2025.
La incorporación del 737-8 y, eventualmente, del 737-10 a su flota creará nuevas oportunidades para que puedan volar rutas más largas sin escalas y maximizar su potencial de ingresos.
«Hemos logrado excelentes resultados con el 737-9 en términos de satisfacción de los pasajeros, economía y eficiencia de combustible, y estamos entusiasmados con nuestro futuro con los otros modelos 737», menciono Nat Pieper, vicepresidente senior de flota, finanzas y alianzas de Alaska Airlines.

En marzo de 2022, Alaska ajustó su pedido de aviones 737-9 existente con Boeing para incluir el 737-10 más grande y el 737-8 de mayor alcance. Los modelos 737 adicionales mejorarán la rentabilidad y la satisfacción de los pasajeros al ofrecer más formas de implementar el tamaño y la capacidad óptimos de los aviones en cada mercado en el que vuelan.
Alaska ha mencionado, que agregarán su nueva ruta estacional sin escalas Anchorage-Nueva York JFK con el 737-8, que se lanzará el 13 de junio de 2024. Anchorage-JFK (a 3386 millas) se convertirá en el vuelo más largo que opera Alaska, creando una ruta sin escalas entre dos de las ciudades más populares de su red.
