Airbus está investigando la causa de los gases nocivos en la cabina que presentó un nuevo A330-900 después de que la aerolínea de Nueva Caledonia, Aircalin, devolviera la aeronave a la fabrica de Toulouse, luego de quejas de dolores de cabeza e irritación ocular por parte de la tripulación de cabina y los pasajeros.

La aerolínea con sede en Nouméa recibió sus dos A330-900 con motores Rolls Royce Trent 7000 en julio y octubre los cuales llegaron a reemplazar los dos A330-200 utilizados en rutas desde el territorio de la isla del Pacífico francés a Australia, Japón y otras islas del Pacífico.
El avión involucrado, registrado con la matrícula F-ONET, fue retirado del servicio después de un vuelo desde Sydney debido a quejas de un fuerte olor a aceite en la cabina que causó dolores de cabeza e irritación en los ojos. Las inspecciones de la aeronave en Nouméa no lograron identificar o resolver el problema, lo que resultó en que la aeronave fuera devuelta a Toulouse para una investigación adicional el 18 de noviembre, confirma la aerolínea. El otro A330-900 permanece en servicio.
«El avión ha sido trasladado a Toulouse para realizarle inspecciones exhaustivas e identificar la causa del problema. No tenemos más comentarios en este momento, esperaremos los resultados de las pruebas” compartió Airbus en un comunicado.

Mientras tanto, Aircalin dice que las operaciones no se verán afectadas ya que ha devuelto uno de sus dos A330-200 matrícula F-OJSE al servicio.
A principios de este año, se informó que TAP Air Portugal había encontrado problemas similares con algunos de sus nuevos A330-900.
