Aeroméxico solicita prórroga para concluir negociaciones de los Contratos Colectivos de Trabajo con los sindicatos de pilotos y sobrecargos

A través de un comunicado, Grupo Aeroméxico informó el día de hoy que, en continuación a los eventos del pasado 29 y 31 de diciembre y a pesar de tener avances significativos en las negociaciones, aún no se ha llegado a un acuerdo respecto a los Contratos Colectivos de Trabajo con la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA) y la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) conforme a los objetivos requeridos para acceder a los financiamientos contratados.

De acuerdo con el documento publicado por la aerolínea bandera mexicana, la conclusión satisfactoria de los acuerdos pendientes es necesaria para que Aeroméxico pueda cumplir con ciertos compromisos y objetivos requeridos por los fondeadores bajo el financiamiento preferencial garantizado (Senior Debtor in Possession Credit Facility) (“DIP Financing”), obtenido dentro del proceso voluntario de reestructura financiera de la aerolínea bajo el Capítulo 11 de la legislación de los Estados Unidos de América. 

En consecuencia, Aeroméxico ha solicitado una extensión al plazo previsto en el Contrato de Crédito, a fin de poder cumplir con las condiciones y obligaciones bajo el DIP Financing, misma que ha sido otorgada hasta el 27 de enero de 2021.

“La Compañía continuará trabajando de manera coordinada con los representantes de los sindicatos para poder cumplir cabalmente las condiciones necesarias para solicitar el siguiente desembolso bajo el Tramo 2 del DIP Financing, los cual es indispensable para preservar el negocio en marcha y evitar incumplimientos en sus obligaciones con los acreedores financieros bajo el DIP Financing”, compartió Grupo Aeroméxico.

Nuevamente, el transportista señaló que seguirá llevando a cabo de una manera ordenada el proceso voluntario de reestructura de sus pasivos financieros bajo el procedimiento de Capítulo 11, mientras continúa operando y ofreciendo servicios a sus clientes y contratando de sus proveedores los bienes y servicios requeridos para su operación, aprovechando las ventajas del procedimiento de Capítulo 11 para fortalecer su situación financiera y su liquidez, proteger y preservar la operación y activos, e implementar los ajustes necesarios para enfrentar el impacto derivado del COVID-19.