Grupo Aeroméxico, principal grupo aéreo en México, solicitó a la Corte del Distrito Sur de Nueva York, quienes llevan a cabo el proceso de reestructuración financiera de la aerolínea, la modificación de los contratos de arrendamiento de hasta 72 aeronaves de su flota, pasando al pago por hora volada en lugar de una renta mensual del equipo.
En un documento entregado a la Corte, se menciona que si el equipo no es utilizado, no se pagaría una renta, aunque se realizarían todas las tareas de mantenimiento y almacenamiento, sin embargo, si la aeronave es utilizada, la aerolínea pagaría en base a las horas voladas a través de un proceso llamado Power by The Hour (PBH).

De acuerdo con el documento entregado, Grupo Aeroméxico buscará modificar el contrato de arrendamiento de 22 aeronaves Boeing 737 NG, tres Boeing 737 MAX 8, siete B787-8 Dreamliner, ocho B787-9 Dreamliner y 32 Embraer E190 de la filial regional Aeroméxico Connect.
Estos contratos de arrendamiento o «Leasing» se han llevado a cabo con 19 de las principales empresas del sector, entre las que figuran, GE Capital Aviation Services (GECAS), Avolon, SMBC Aviation, BOC Aviation y Wells Fargo.
El proceso PBH permite a empresas u operadores de aeronaves estructurar de mejor forma sus finanzas a través de un pago por hora volada del equipo en lugar de una renta fija mensual se haya operado o no la aeronave. Este proceso se puede utilizar de igual forma en esquemas de mantenimiento.
El pasado 3 de julio Grupo Aeroméxico solicitó a la Corte autorización para terminar anticipadamente contratos de arrendamiento que implican la devolución ordenada de 19 aeronaves a sus respectivos arrendadores. Dichos equipos no son parte de la flota estratégica de la aerolínea bajo las condiciones de mercado actuales. Se trata de cinco aviones Boeing 737-800, cinco Boeing 737-700 y 9 Embraer E-170-LR, así como cuatro motores GE CF34-8E5.

Al día de hoy, la aerolínea bandera de México, opera una flota de 102 aeronaves de corto, medio y largo alcance, de las cuales únicamente 25 de ellas son propiedad de la compañía, mientras que el resto son operadas bajo contratos de arrendamiento.
Recordemos que desde el pasado 30 de junio Aeroméxico ingresó voluntariamente a un proceso de protección de bancarrota a través del Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos, con la intención principal de reestructurar su deuda y mantener en todo momento sus operaciones, buscando cuidar el mayor número de fuentes de empleo.
