Abre los Ojos Después los Cielos

Por José Hernández

-Publicado en Octubre 2014-

Durante mayo pasado,  la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) anunció mediante un comunicado la intención de implementar la apertura de cielos.
Específicamente trata las terceras, cuartas y quintas libertades, las cuales otorgan a las aerolíneas extranjeras la posibilidad de ampliar su mercado en territorio nacional.
Específicamente estas libertades otorgan lo siguiente:

  • Tercera libertad: Privilegio de desembarcar pasajeros, correo y carga embarcados en el territorio del país cuya nacionalidad tiene el avión.
  • Cuarta libertad: Privilegio de embarcar pasajeros, correo y carga destinados al país cuya nacionalidad tiene el avión.
  • Quinta Libertad: Privilegio de embarcar pasajeros, correo y carga destinados al territorio de cualquier otro país contratante y el privilegio de desembarcar pasajeros, correo y carga provenientes de dicho territorio.

Durante la asamblea general del Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM), Alexandro Argudín Le Roy, titular de la DGAC comentaba que la apertura de cielos era una invitación para flexibilizarnos, una oportunidad para ampliar el mercado y mejorar la oferta nacional en materia de aeronavegación.

Sin embargo, en caso de aprobarse dicha ley, el mercado aéreo nacional correría en amplia desventaja debido a la diferencia en temas tanto operativos como de flota, ya que solo en Estados Unidos operan 7053 aeronaves de uso comercial, en cambio, en México operan 318 aviones.  Esto, provoca una falta de conectividad a nivel internacional.
Por dar un ejemplo, España cuenta con una interconexión de 73 países a nivel internacional, EU con 108 y México con 25 destinos internacionales.

Existen hoy en día 49 quintas libertades que permiten a aerolíneas mexicanas operar en suelo norteamericano, ninguna está siendo operada debido a la fuerte competencia que ejercen las aerolíneas estadounidenses, el caso sería el mimo.
Otro ejemplo del retroceso que está viviendo nuestro país, es que en 2003 el mercado aéreo nacional producía 23 mil 988 empleos. Para el año 2013, únicamente 15 mil 933.De la misma forma la flota de aviones a nivel nacional decreció un 3 por ciento. Esto provocado por la desaparición de ocho aerolíneas en los últimos 10 años.

A nivel mundial, la aviación se ha vuelto una piedra angular para el sustento económico de cada país, en naciones como Inglaterra, Francia y Alemania la aviación genera el 5 por ciento  del Producto Interno Bruto. En México, apenas supera el 2 por ciento. La aviación es el motor económico de un país pues genera tanto empleos como flujo de capital, además de conectarlo tanto directa como indirectamente.

Al no tener una aviación de primer mundo, no podemos tener una economía vanguardista. Solo en Estados Unidos el sector aeronáutico genera 9.3 millones de empleos. En México poco menos de 16 mil. Antes de permitir abrir el mercado al extranjero, necesitamos una política actualizada no se puede ser vanguardista en ningún ámbito con reglamentación de 1950. Debemos actualizarnos tanto política como competitivamente creando una aerolínea de bandera rígida y subsidiar a las aerolíneas para que de esta manera aumente la oferta aérea nacional.

«Al día de hoy, solo el 5 por ciento de la población nacional se mueve en avión, el resto lo hace en autobús», comentó  Enrique Beltranena, Director General de Volaris,  en conferencia de prensa en marzo pasado.

En julio 2014,  Alexandro Argudín, Titular de DGAC, argumentó que un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) avalaba la liberalización para fomentar el tráfico de pasajeros y generar conectividad entre los países. Posteriormente la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA de México) desmintió estas declaraciones alegando que esta postura no es de la OCDE sino de su autor y que además fue elaborado como parte de un programa de fortalecimiento del marco regulatorio para la competitividad en México titulado «Una política de asistencia competitiva del sector doméstico de aerolíneas en México y recomendaciones para mejorar la competencia».

En caso de que esta nueva regulación sea aprobada las aerolíneas extranjeras vendrían a ocupar plazas aeroportuarias que podrían ser ocupadas por aerolíneas nacionales, por ende,  esos puestos de trabajo serian ocupados por trabajadores extranjeros.
Esto afectaria el crecimiento tanto social como económico del país al no permitir laborar a ciudadanos mexicanos.

La aviación nacional es sinónimo de soberanía nacional y por ende no debe regalarse a aerolíneas extranjeras cuya único fin es el económico y no el desarrollo económico y social de la nación.