A pesar de que el constructor brasileño Embraer reportara una pérdida de $732 millones de dólares durante todo el año 2020, señala que una mayor demanda de viajes regionales impulsará su recuperación pospandémica.
Al informar los resultados del cuarto trimestre y del año completo 2020 el pasado 19 de marzo, el constructor con sede en San José dos Campos dijo que entregó 28 jets comerciales y 43 jets ejecutivos durante los últimos tres meses del año. Durante 2020, entregó 44 jets comerciales y 86 jets ejecutivos en total, lo que representó una disminución del 51% y 21%, respectivamente.

La compañía se niega a hacer predicciones para 2021, pero con una cartera de pedidos en firme por $14,400 millones de dólares, los ejecutivos esperan que el negocio vuelva a ser rentable pronto.
“2021 seguirá siendo un año desafiante. La crisis no ha terminado, el escenario es incierto y volátil. Pero a pesar de esa incertidumbre, confiamos en que el mercado recuperará sus actividades en la segunda mitad de 2021 y estamos preparados para crecer con fuerza en 2022″, indicó el presidente ejecutivo de Embraer, Francisco Gomes Neto.
De acuerdo con la compañía, la cartera de pedidos de aviones comerciales es de $7,6 mil millones o 281 E-Jets, y representa aproximadamente el 53% de la cifra total de pedidos pendientes. Esto incluye 132 E175, tres E190, siete E190-E2 y 139 E195-E2.

“No hemos tenido cancelaciones de pedidos en firme desde el comienzo de la pandemia. Esa es una prueba de que no tenemos una acumulación especulativa en comparación con nuestros competidores. Somos cautelosamente optimistas a la hora de firmar nuevos contratos en 2021″, agregó el director financiero de Embraer, Antonio Carlos García.
Neto había dicho en diciembre pasado que esperaba que dentro de cinco años la compañía fuera más grande que antes de la pandemia global.
Los ingresos en los últimos tres meses del año ascendieron a $1,840 millones de dólares, un 11.7% menos que en el mismo período del año anterior. Los ingresos de todo el año 2020 fueron de $3.77 mil millones, un 31% menos que en 2019.
Sumado a lo anterior, la compañía tuvo que lidiar con la fallida asociación aeroespacial comercial con Boeing, valorada en $4,200 millones de dólares, la cual afectó negativamente los resultados del constructor brasileño.

La firma estadounidense se retiró del acuerdo en abril de 2020, justo cuando la crisis del coronavirus estaba llegando a su punto máximo. Embraer dice que ha contabilizado la mayoría de sus costos relacionados con ese evento en 2020, y los ejecutivos agregan que esperan anunciar otras asociaciones potenciales «en un futuro cercano».
Pero, aunque los clientes se han mantenido leales, Gomes Neto dice que la compañía sabe que necesita ampliar su base de consumidores para lograr los ambiciosos objetivos que se ha fijado en los próximos años.
El presidente ejecutivo de Embraer no quiso comentar sobre las platicas que pueden estar en marcha con la aerolínea bandera alemana Lufthansa, luego de que el director ejecutivo de esa aerolínea mencionara en un seminario web en febrero de este año que podrían estar interesada en los aviones E2.
“Estamos complacidos con los comentarios del CEO y estamos de acuerdo con ellos, pero no revelamos nuestra campaña”, indicó Gomes Neto.
Los datos de Cirium muestran que la subsidiaria CityLine de Lufthansa opera actualmente nueve aviones E190 y dos E195 de primera generación.

Helvetic Airways, una subsidiaria de SWISS, propiedad también de Lufthansa, ha recibido varios aviones E190-E2 y recibirá su primer E195-E2 a finales de este año. La propia SWISS, sin embargo, ha optado por el Airbus A220, el principal competidor de los aviones E2.
