De acuerdo con diversos reportes, el fabricante estadounidense Boeing informó que algunas entregas del modelo Boeing 737 MAX previstas para el primer trimestre de 2026 podrían retrasarse, luego de detectarse fallas en el cableado de ciertos aviones que aún no han sido entregados a sus clientes.
Según la compañía, el problema está relacionado con pequeños daños o raspaduras en cables eléctricos, ocasionados durante procesos de mecanizado en la fabricación de algunos componentes. Como medida preventiva, Boeing inició trabajos de inspección y corrección en un grupo de aeronaves antes de que sean entregadas a las aerolíneas.
La empresa señaló que las aeronaves 737 MAX actualmente en operación no presentan riesgos para la seguridad, y que la situación afecta únicamente a unidades que todavía se encuentran en producción o en proceso de entrega. Asimismo, la compañía indicó que ya notificó el hallazgo a la Federal Aviation Administration (FAA) y mantiene comunicación con las aerolíneas involucradas.

Boeing agregó que estas revisiones podrían provocar ajustes en el calendario de entregas durante el corto plazo, mientras se completan las inspecciones y reparaciones correspondientes. No obstante, la empresa indicó que la línea de producción del 737 continúa operando a un ritmo aproximado de 42 aeronaves por mes.
El fabricante también reiteró que mantiene su objetivo de incrementar gradualmente el ritmo de producción del programa 737, con la meta de alcanzar alrededor de 500 entregas de aeronaves de esta familia durante 2026, en un contexto de alta demanda global por aviones de pasillo único.




