Las operaciones del Aeropuerto Internacional de Tijuana fueron suspendidas desde la noche del sábado debido a la presencia de bancos de neblina que redujeron la visibilidad por debajo de los mínimos de seguridad, afectando despegues y aterrizajes durante varias horas.
Como resultado, más de 100 vuelos fueron cancelados o presentaron afectaciones, lo que dejó a cientos de pasajeros varados dentro de la terminal, en un periodo de alta demanda por la temporada decembrina. Algunas aeronaves que se encontraban en ruta fueron desviadas a otros aeropuertos.
El aeropuerto informó que la interrupción se debió a condiciones meteorológicas adversas, originadas por la combinación de alta humedad, bajas temperaturas e inversión térmica, un fenómeno común en la región durante el invierno, que favorece la formación de neblina persistente durante la noche y madrugada.

La administración aeroportuaria señaló que las decisiones operativas se tomaron con base en protocolos de seguridad aérea, manteniendo coordinación con aerolíneas y autoridades, y recomendó a los pasajeros verificar directamente con sus aerolíneas el estatus de sus vuelos, ya que las operaciones se reanudaron de forma gradual conforme mejoraron las condiciones de visibilidad.
