De acuerdo con medios internacionales, la Administración Federal de Aviación (FAA) instalará un Engineered Material Arresting System (EMAS) en el Aeropuerto Internacional de Philadelphia, como parte de un proyecto de seguridad financiado con un subsidio de 8.5 millones de dólares.
Este sistema consiste en una superficie especial formada por bloques diseñados para desintegrarse bajo el peso de un avión que sobrepase los límites de la pista. Su objetivo es reducir la velocidad de la aeronave de manera controlada, incluso en casos en los que ésta circule a más de 70 nudos, minimizando así riesgos de incidentes en maniobras críticas como aterrizajes largos o despegues abortados.

De acuerdo con los reportes, la incorporación de este mecanismo no solo incrementa la seguridad operacional, sino que también permitirá liberar espacio para la operación de aviones ejecutivos y de menor tamaño, optimizando la capacidad del aeropuerto.
En Estados Unidos, más de 60 aeropuertos ya cuentan con este tipo de infraestructura, que se ha consolidado como una de las medidas más efectivas para evitar salidas de pista. Con la implementación en Philadelphia, la agencia refuerza su compromiso con la modernización de los estándares de seguridad en la aviación.
