El aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol confirmó que llegó a un acuerdo con las autoridades locales y el ministerio correspondiente para atender el problema de reflejo solar procedente de un parque solar cercano a las pistas de aterrizaje.
El fenómeno había sido detectado durante las fases de aproximación y despegue, cuando la incidencia de la luz solar sobre los paneles fotovoltaicos generaba destellos que podían comprometer la visibilidad de los pilotos. Este efecto se convirtió en motivo de preocupación para las autoridades aeroportuarias, que iniciaron estudios técnicos a fin de evaluar su impacto en la seguridad operacional.

Tras meses de análisis, el aeropuerto y sus socios establecieron un plan para mitigar el deslumbramiento sin afectar la operación del parque solar. Las medidas incluyen ajustes en la orientación de los paneles, el uso de recubrimientos antirreflectantes y la aplicación de barreras estratégicas que reduzcan la proyección de la luz hacia las zonas críticas de aproximación.
Con este acuerdo, Schiphol busca asegurar que las iniciativas de energía renovable se integren armónicamente con la operación aeroportuaria, manteniendo como prioridad la seguridad de las operaciones aéreas. El caso se suma a otros ejemplos en Europa donde aeropuertos y proyectos de energía limpia trabajan de manera conjunta para equilibrar sostenibilidad y eficiencia operativa.




