Boeing ha retirado su solicitud de exención de certificación para el sistema de deshielo del Boeing 737-7 MAX, ocasionando un posible retraso en la certificación por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) hasta el 2025.
«Si bien estamos seguros de que la exención por tiempo propuesta para ese sistema sigue los procesos establecidos de la FAA para garantizar un funcionamiento seguro, en su lugar incorporaremos una solución de ingeniería que se completará durante el proceso de certificación», dijo Boeing en un comunicado. «Como siempre, la FAA determinará el momento de la certificación y seguiremos su ejemplo en cada paso del camino. Estamos comprometidos a ser transparentes, escuchar a todas nuestras partes interesadas y tomar medidas para fortalecer la seguridad y la calidad en Boeing».

Esta certificación se buscaba después de que el fabricante encontrara que al operar el sistema de deshielo de esta aeronave, las entradas se calentaban a tal grado que corrían el riesgo de romperse al momento de operarlo. Por lo que la FAA determinó que esto ponía en riesgo la operación de la aeronave.
En 2023, la Administración ordenó dar una solución operativa temporal, emitiendo una Directiva de Aeronavegabilidad donde se requería que los operadores modificaran los manuales de vuelo para prohibir que los pilotos usaran este sistema cuando no se encontraran en condiciones de hielo reales o anticipadas.
Esta decisión tomada por Boeing, se da después del reciente incidente donde un MAX 9 de Alaska Airlines perdió parte del fuselaje y una puerta durante un vuelo.
Actualmente Boeing está recibiendo nuevas medidas por parte de la FAA, con el fin de mejorar y revisar sus líneas de montaje y sistemas de calidad.
