IATA pide a miembros del G7 adoptar medidas de mitigación basadas en datos

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha pedido a los líderes gubernamentales que asistirán a la cumbre del G7 del 11 al 13 de junio en el Reino Unido que adopten un enfoque basado en datos para las decisiones relacionadas con el levantamiento de las restricciones de viaje entre países.

Durante una sesión informativa organizada por la IATA con investigadores de Boeing y Airbus el pasado miércoles, el director general de la asociación, Willie Walsh, enfatizó la necesidad de basar las decisiones en evaluaciones de riesgo epidemiológico en lugar de consideraciones políticas.

“Los datos pueden y deben impulsar políticas para reiniciar los viajes globales que gestionen los riesgos de COVID-19 para proteger a las poblaciones, reactivar los medios de vida e impulsar las economías. Hacemos un llamado a la reunión de los gobiernos del G7 a finales de este mes para acordar el uso de datos para planificar y coordinar de manera segura el retorno de la libertad de viajar, que es tan importante para las personas, los medios de vida y las empresas», indicó Willie Walsh.

Walsh también reiteró la posición de la IATA de que la creación de barreras para las personas no vacunadas resultaría en una «conclusión inaceptable». De acuerdo con IATA, los datos del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido sobre los viajeros internacionales que llegan al Reino Unido muestran que la gran mayoría de los viajeros no corren riesgo de presentar casos de COVID-19, independientemente del estado de vacunación.

Los datos muestran que de todos los pasajeros que llegaron al Reino Unido entre el 25 de febrero y el 5 de mayo, solo el 2.2% dio positivo a la infección por COVID-19 durante las medidas de cuarentena universal después de su llegada. De ellos, más de la mitad provenían de países de la “lista roja” considerados de muy alto riesgo. Eliminarlos de las estadísticas daría como resultado una tasa de prueba positiva del 1.46% según la IATA.

“Muchos gobiernos continúan exigiendo la cuarentena universal, ya sea administrada por hoteles o auto gestionada. Esto impide la libertad de movimiento, desalienta los viajes internacionales y destruye el empleo en el sector de viajes y turismo», agregó Walsh.

Modelados de Airbus basados en más de una docena de fuentes de datos, incluidos los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud, consideraron escenarios de viajes internacionales de bajo, medio y alto riesgo. En el caso de riesgo alto a medio, a saber, América Latina/el Caribe con 292 casos por cada 100,000 habitantes y Canadá con 95 casos por cada 100, 000 habitantes), Airbus descubrió que la incidencia local en Canadá aumentaría en poco más de un caso debido a los casos importados de más de 14 días. Los modelos de Airbus mostraron un riesgo aún menor de introducción de COVID-19 en viajes desde Europa a Estados Unidos y Singapur sin ninguna prueba.

El modelado de Boeing muestra que los protocolos de detección ofrecen una alternativa a las cuarentenas obligatorias en muchos escenarios de viaje. Los datos del fabricante americano concluyen que los protocolos de detección demostraron ser tan efectivos como las cuarentenas de 14 días, dichos protocolos reducen el riesgo para el país de destino y que la detección resultó más beneficiosa para viajar desde regiones de mayor a menor prevalencia.

A pesar de los pedidos de Walsh de un estándar común en la Unión Europea, IATA reconoció la necesidad de diferentes medidas por diferentes países.

“No existe una solución única para todos para gestionar los distintos niveles de riesgo. El costo económico y social de las medidas generales adoptadas por la mayoría de los gobiernos hasta la fecha ha sido innecesariamente alto. Con este modelo, estamos demostrando que podemos ser inteligentes con políticas de viaje calibradas que abordan los riesgos, permiten viajar y protegen a las personas. Todos pueden respetar una decisión basada en datos. Ese es el camino de regreso a la normalidad», concluyó Willie Walsh, director general de la IATA.