La Oficina del Inspector General del Departamento de Transporte de Estados Unidos auditará la recertificación por parte de la FAA del Boeing 737 MAX

Tras el regreso al servicio del Boeing 737 MAX, autorizado por la Administración Federal de Aviación (FAA) el pasado 18 de noviembre de 2020, la Oficina del Inspector General del Departamento de Transporte de Estados Unidos dio a conocer el 20 de abril de 2021 que llevará a cabo una auditoría para revisar la decisión de la FAA con relación a la recertificación de la aeronave.

La Oficina del Inspector General declaró que su auditoría tiene por objetivo revisar las decisiones, procesos y pasos seguidos después de los dos accidentes fatales que ocasionaron la puesta en tierra del B737 MAX.

«Su objetivo es evaluar los procesos y procedimientos de la FAA para poner en tierra las aeronaves e implementar acciones correctivas», indicó la Oficina del Inspector General de acuerdo con medios internacionales.

En respuesta, la FAA ha declarado su pleno cumplimiento de la auditoría del Inspector General con el mismo estándar de cooperación dado a otras agencias externas que realizaron revisiones de la recertificación del MAX por parte de la FAA.

Una ley legislativa aprobada en diciembre de 2020 mejoró el programa de certificación de la FAA y requirió una revisión independiente de la cultura de seguridad de Boeing. En 2021, el Inspector General emitió dos informes que identificaron «debilidades» en la recertificación del MAX por parte de la FAA.

El regreso del MAX al servicio después de 20 meses involucró modificaciones de seguridad a sus sistemas que fueron aprobadas por la FAA. Esto incluyó la implementación de nuevos estándares de entrenamiento para dotar a los pilotos con los conocimientos adecuados para operar el sistema de seguridad MCAS (Maneuvering Characteristics Augmentation System) el cual fue designado como el principal protagonista que condujo a los accidentes.

Sin embargo, nuevas preocupaciones sobre la seguridad del MAX surgieron en abril de 2021. Boeing envió recomendaciones a 16 operadores de que ciertos aviones Boeing 737 MAX deberían retirarse temporalmente del servicio para abordar un problema de fabricación que podría afectar el funcionamiento de la unidad de control de energía de respaldo.