Grupo ANA hará uso de las zonas de carga en los vuelos comerciales que se realicen en el aeropuerto de Naha, Okinawa, como parte de sus planes para renovar el centro logístico de la isla en un nuevo modelo de red.
El transportista dijo que la medida anunciada el 29 de enero se produce en medio de una suspensión en curso de los vuelos de carga internacionales hacia y desde la isla hasta 2021. Ana trabaja en conjunto con el gobierno de la prefectura local de Okinawa en los esfuerzos por desarrollar el centro logístico de Naha.

En un intento por «transformar Okinawa en el nodo de una red logística» que conectará puntos internacionales con destinos nacionales, la compañía nipona «ampliará el uso» de la capacidad de carga de aviones de pasajeros, tanto dentro de los transportistas del grupo, como los de bajo costo como Peach Aviation, así como otras aerolíneas extranjeras que vuelan a Naha.
A través de un contrato de gestión establecido previamente con los operadores de Naha, ANA señaló que «supervisará las operaciones de carga» y «creará una red utilizando las capacidades de carga de los vuelos de pasajeros».
Sin embargo, a medida que los transportistas internacionales continúan suspendiendo sus vuelos a la ciudad en medio del brote de coronavirus, ANA dijo que operará sus cargueros entre Okinawa y su centro de Tokio, «para mantener la cadena de suministro logístico hasta que las condiciones globales permitan la reanudación de los vuelos internacionales».
“Una vez que se reanuden los vuelos internacionales, al utilizar el espacio de carga de los vuelos de pasajeros hacia y desde el aeropuerto de Naha, será posible transportar carga a una amplia gama de destinos con mayor frecuencia y expandir la entrega para volúmenes más pequeños también”, afirmó la aerolínea.

All Nippon Airways también opera vuelos de pasajeros a 20 puntos domésticos desde Naha mismos que empleará para transportar carga hacia y desde la isla.
El objetivo final, declaró ANA, es expandir la exportación de productos agrícolas y marinos de Okinawa a otras partes del mundo, así como aumentar la distribución de productos de otras partes de Japón al resto del mundo a través del centro logístico de Okinawa.
