El pasado 21 de octubre de 2020, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) dijo que el próximo 26 de octubre se podría dar un “emocionante anuncio sobre un descubrimiento relacionado con la Luna”. Medios internacionales han sugerido que podría tratarse de agua.
Inicialmente, la noticia llevó a los fanáticos aeroespaciales a especular sobre el tema del descubrimiento y la razón por la que la NASA eligió una forma tan llena de suspenso para dar el anuncio durante su próxima teleconferencia. Sólo un par de hechos se pueden afirmar con certeza: el descubrimiento se realizó utilizando el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), el cual consta de un telescopio infrarrojo de grandes proporciones montado en un Boeing 747; El comunicado de prensa de la agencia también señaló que el descubrimiento está relacionado con el programa Artemis, un plan para enviar astronautas a la Luna en 2024.

Si bien muchos periodistas y entusiastas espaciales admitieron no tener ni idea de lo que podrían traer las noticias, la especulación inicial se centró en lo que podría ser la próxima colonización humana del satélite de la Tierra pero, posteriormente, varios bloggers conectaron los puntos.
El blog “Nasa Watch” investigó profundamente en las carreras profesionales de los locutores de la próxima teleconferencia y descubrió que uno de ellos, Casey Honniball, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, trabajó extensamente en el uso del telescopio SOFIA como una forma de detectar moléculas de agua en el Luna.
Su tesis doctoral de acceso público, contenía la formula exacta para hacerlo y de mejor forma, más eficiente que nunca.
Sin embargo, recordemos que en el pasado ya se han dado anuncios sobre el descubrimiento de agua en la superficie de la Luna desde que las misiones Apolo a principios de los años 70 detectaron rastros de vapor de agua, y los científicos confirmaron su presencia en muestras de rocas lunares unos años después. Pero esos descubrimientos estaban lejos de ser definitivos.

Por otro lado, la capacidad de detectar cantidades más grandes y extraerlas para uso humano marcaría la diferencia para la próxima misión Artemis, que tiene como objetivo sentar las bases para la Luna como base para la posterior exploración del espacio profundo.
Entonces, un anuncio de que la NASA, utilizando el método de Honniball, encontró una manera de hacer al menos una de esas cosas, es más que probable pero ¿por qué tanto secreto?
El aviso anticipado de un anuncio y un suspenso en el que la NASA mantiene a toda la comunidad de entusiastas del espacio podría estar relacionado con SOFIA, no con el descubrimiento en sí. A medida que el presupuesto de la agencia se redujo a lo largo de los años, el destino del observatorio montado en el 747 estaba en juego. Estuvo en tierra durante gran parte de 2020 debido al COVID-19, y tuvo problemas con el financiamiento una década antes.
Se ha aconsejado a la NASA, y se ha planeado que el proyecto SOFIA termine en numerosas ocasiones debido a los costos en aumento y la falta de descubrimientos importantes. Recibió críticas incluso antes de su lanzamiento en 2010, y las administraciones presidenciales de Obama y Trump propusieron poner en tierra a la aeronave de forma definitiva.

La realidad es que existe una necesidad urgente de demostrar que el único observatorio aerotransportado del mundo de tal escala puede proporcionar algunos resultados útiles y sería eso lo que puede responder a la pregunta de por qué la NASA se esfuerza tanto por generar entusiasmo antes del próximo anuncio.
