Rolls-Royce, el fabricante inglés de motores, anunció que finalizó con éxito las pruebas en tierra de la tecnología que utilizarán para impulsar al avión eléctrico más rápido del mundo, mismo que están desarrollando.
Las pruebas se realizaron en ionBird, una réplica tamaño real del núcleo del nuevo avión. Se realizaron ensayos en la planta motriz que tiene potencia de 500 caballos de potencia y en una batería con energía suficiente para suministrar a 250 hogares.
El avión «Spirit Of Innovation» forma parte de la iniciativa ACCEL (Accelerating the Electrification of Flight), misma que está conformada por YASA, fabricante del motor eléctrico y la start-up Electroflight.

Los diferentes equipos han realizado múltiples pruebas en cada componente de los sistemas, incluyendo:
- Probar la hélice a máxima potencia (aproximadamente 2,400 rpm), utilizando la batería con mayor densidad de energía, diseñada para propulsión de una aeronave. En pleno vuelo y a máxima potencia, podrá acelerar el avión a más de 300 millas por hora (482.8 km/h), estableciendo así un nuevo récord de velocidad para una aeronave eléctrica. La batería está formada por más de 6 mil celdas, diseñada para maximizar la seguridad, disminuir el peso y para ofrecer mayor protección térmica.
- Desde enero, los equipos de ingeniería y pilotos de pruebas han optimizado los sistemas y han desarrollado procedimientos estándar para el vuelo eléctrico.
- Se han generado cientos de Gigabytes de datos por cada hora de operación, mismos que han sido analizados para optimizar el rendimiento del avión.

«Rolls Royce se ha comprometido a jugar un papel clave en alcanzar cero emisiones de carbón para el año 2050. El haber concluido las pruebas de tierra del proyecto ACCEL representa un gran logro para el equipo y es un importante paso para un nuevo récord mundial» dijo Rob Watson, Director de Rolls Royce Electrical.
La marca inglesa de relojes Bremont será el socio oficial para cronometrar los tiempos y establecer el récord. Así mismo, dicho fabricante ha participado en el diseño de la cabina de mando, la cual también incorporará un cronómetro Bremont.

Se espera que el primer vuelo ocurra durante este mismo año, con el objetivo de establecer el nuevo récord de velocidad a inicios del año.
