De acuerdo con información del portal informativo, El Financiero, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, buscará subastar el acero que fue utilizado para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, proyecto cancelado al inicio del mandato de AMLO en 2018. A través de la subasta se buscará obtener más de 187 millones de pesos.
De acuerdo con un documento emitido por el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), se buscará la compra de las 49 mil toneladas de acero que quedaron como restos ante la cancelación, de las cuales 9,600 toneladas se encuentran montadas sobre las estructuras de soporte o «foniles» de lo que hubiera sido el edificio terminal.

En el documento se menciona que si el gobierno federal no encuentra comprador por dicho material de construcción a través de un proceso de licitación, se procedería a una subasta de los bienes ubicados en el extinto lago de Texcoco.
El gobierno ha fijado un precio inicial de 3 mil 825 pesos mexicanos por cada tonelada de acero. A ese precio deberá sumarse un costo de 5 mil 130 pesos por concepto de desmontaje por cada tonelada adquirida. Sin embargo, ninguno de estos precios incluye el Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Desde la cancelación del macro proyecto aeroportuario en 2018 y el inicio en la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en la Base Aérea Militar de Santa Lucía, se mencionó que parte del material utilizado en la obra de Texcoco sería utilizado en la ampliación de la base aérea.
El pasado 3 de enero del 2019, Javier Jiménez Espriú, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), dijo en conferencia de prensa que las obras de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en Texcoco, estaban oficialmente suspendidas tras la negociación de recompra de bonos.

Por su parte, el pasado 17 de octubre de 2019, el mandatario mexicano dio el «banderazo» de salida para la construcción de la terminal aérea en la base militar, la cual se estima sea concluida para el 21 de marzo del 2022. El aeropuerto operará con tres pistas de aterrizaje aunque únicamente dos podrán realizar operaciones simultáneas debido a la separación entre sí.
Se espera que para el 2022 la primera fase de la construcción del Aeropuerto Internacional sea concluida y podrá transportar hasta 19 millones de pasajeros anualmente y será hasta 2069 cuando la terminal aérea opere a su máxima capacidad de pasajeros
