El ataque a un puesto de avanzada militar en Kenia donde se encuentran estacionadas tropas estadounidenses, así como su aeródromo asociado, ha dejado a un miembro del servicio estadounidense y a dos contratistas muertos así como seis aviones y helicópteros dañados o destruidos.

Esto incluye un turbohélice bimotor de Havilland Dash-8 del ejército estadounidense configurado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Los grupos que llevaron a cabo la redada también dañaron o destruyeron adicionalmente algunos vehículos y tanques de combustible.
El alcance total del daño aun no se ha dado a conocer. Medios locales han informado que, de acuerdo con un reporte inicial de la policía de Kenia, las aeronaves identificadas son un «Cessna» estadounidense modelo no especificado, así como una Gran Caravan keniano y dos helicópteros estadounidenses desconocidos.

Imágenes en redes sociales muestran lo que parecen ser los restos de un Beechcraft King Air que también fue afectado durante el ataque el cual podría ser el avión que el informe de la policía de Kenia describió como un «Cessna» estadounidense.
Informes adicionales sugieren que un C-146A Wolfhound de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos utilizado como transporte de operaciones especiales pudo también haber sido destruido, sin embargo, de momento, las autoridades locales no han confirmado o negado esto ultimo.
