Las indicaciones preliminares sugieren que el Embraer ERJ-145 del vuelo AA4125 operado por Envoy cubriendo la ruta Greensboro a Chicago que sufrió excursión en la pista de aterrizaje en Chicago O’Hare el pasado 11 de noviembre, había aterrizado con un viento de cola en condiciones de ráfaga.
La acción de frenado antes del aterrizaje en la pista 10L fue de «medio a pobre» hasta la calle de rodaje N3, un poco más de la mitad de la pista, según las transmisiones del controlador de la torre a la tripulación.
El ERJ-145, que llegó de Greensboro el 11 de noviembre, ya había ejecutado una maniobra de “ida al aire” 25 minutos antes.
Un CRJ 700 Bombardier de SkyWest Airlines había experimentado una situación similar previo al vuelo AA4125, indicándole al controlador que se había debido a una acción de frenado “medio” por lo cual había solicitado su desvío a Green Bay, sin embargo, la tripulación ERJ-145 optó por hacer un segundo acercamiento a la pista 10L. El controlador de la torre le dio a la pista un alcance visual de 4,000 pies según las comunicaciones archivadas por LiveATC.
Los datos meteorológicos al momento del percance indicaban condiciones de congelación, nieve ligera y vientos de aproximadamente de los 350 ° a 17 nudos, ráfagas a 25 nudos que habrían generado una componente de viento de cola.
El ERJ-145 se deslizó fuera de la pista, descansando con su ala derecha en contacto con la nieve.
La torre de Chicago declaró cerrada la pista, informando al personal que «tenían a un avión fuera de la pista».
