Aeroméxico en conferencia de prensa mencionó, que analiza las opciones de compensación por parte del fabricante del Boeing 737 MAX, tras las pérdidas económicas que ha registrado derivado de la puesta en tierra de sus seis aviones de dicho modelo, como medida precautoria tras el accidente del vuelo de Ethiopian Airlines y Lion Air.
“Estamos haciendo mucho para contrarrestar el impacto del MAX. Tenemos contratos, estamos considerando nuestras opciones, sí, nos ha impactado y puede haber un impacto futuro porque nos atrasa los aviones que habíamos ordenado”, dijo el vicepresidente de Operaciones de la aerolínea, James Sarvis.
Por ello, en conferencia de prensa con motivo del segundo aniversario de la alianza con Delta Air Lines, precisó que analizan con el fabricante “la ayuda” que les pueda proporcionar.

Sin mencionar una cifra sobre las pérdidas económicas por mantener en tierra los aviones, comentó que el mantenerlos en óptimas condiciones aún sin operar, a la aerolínea le representa gastos significativos.
En su reporte trimestral, Aeroméxico mencionó que su capacidad disminuyó un 3%, derivado de la ausencia de sus MAX, además, espera que la falta de esos aviones genere una reducción en ingresos.
El directivo, explicó que dicha medida representa un gasto adicional a la aerolínea ya que se deben de tener los seis 737 MAX- 8 listos para su operación, por lo que se debe de realizar trabajos de preservación de la aeronave, proceso que se contrarrestará una vez que vuelva a volar.
Adicionalmente, los pilotos deben de llevar a cabo un entrenamiento nuevo para responder a los cambios que llevará a cabo Boeing en dicho modelo.
“Tenemos una gran fe en esta nave, tenemos una fe en Boeing, el Dreamliner es un sueño para volar y el 737 que es parte de nuestro futuro, tenemos más de 60 en orden. Fueron 14 mil horas, no se habían tenido problemas en el desempeño del avión, los pilotos del MAX son lo que más apoyan este avión, y nos llevan a nosotros que no somos pilotos a tener fe en ese avión”, dijo James Sarvis
James Sarvis mencionó que hasta el momento no hay una fecha exacta para el regreso a operaciones de los 737 MAX, sin embargo, se espera que sea a partir del próximo mes. La aeronave no comenzará a volar si no están «150%» seguros que es un avión que cumple con los niveles de seguridad.
En este sentido, comentó que trabajarán en “educar” al pasajero para que tengan una gran confianza al hacer uso de este modelo, por ello, aseguró que de “hecho ya estoy apuntado para el primer vuelo con mi familia, porque nosotros hablamos con ejemplo”.
En marzo pasado, Aeroméxico decidió suspender temporalmente la operación de sus seis equipos Boeing 737 MAX 8 en tanto se cuente con información contundente sobre las investigaciones del accidente del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines.

Sobre los trabajos que se llevan a cabo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), James Sarvis, mencionó que es positiva la inversión que se realice, así como la construcción de una tercera terminal, ya que abonaría al crecimiento de la alianza con Delta.
“Eso nos vendría muy bien, ya que se haría verdad la promesa de expandir los vuelos a través de la frontera”, sostuvo.
Aunque, afirmó que en la Terminal 2, ya no cabe una aerolínea más y que junto con Delta tiene la mayor parte de las posiciones remotas, por lo que, los próximos tres años, se visualizan como retadores porque hay demasiadas líneas aéreas en dicha infraestructura.
