Investigadores de la Junta Nacional de Seguridad el Transporte de Estados Unidos (NTSB) comenzaron el 4 de mayo la investigación del accidente del pasado 3 de mayo, cuando un Boeing 737-800 (N732MA, 18 años de edad) de la empresa chárter Miami Air con 143 personas a bordo, sufrió una excursión de pista en la Base Naval de Jacksonville, Florida y terminó en aguas poco profundas del río St. John, causando lesiones menores en 22 personas.
El avión estaba finalizando un servicio entre la Base Naval de Guantanamo, Cuba y Jacksonville con personal civil y militar a bordo, cuando durante el aterrizaje en la pista 10, el avión comenzó a desviarse ligeramente a la derecha de la pista y se detuvo por completo aproximadamente 380 metros después del final de la pista, parcialmente sumergido en el río.

Las condiciones meteorológicas eran adversas en el momento del accidente eran adversas. Los reportes indican rachas de viento, baja velocidad, fuertes tormentas eléctricas con lluvia y nublados bajos que se cree fueron factor en la excursión de pista.
Durante una conferencia de prensa, la NTSB dijo que 16 investigadores con especialidad en operaciones, estructuras, motores, factores humanos, meteorología y aeropuertos ya se encontraban participando en las pesquisas.
La grabadora de datos de vuelo (FDR) se encuentra sin daños y ya fue enviada a Washington, donde se realiza el análisis del contenido, mientras que la grabadora de voz en cabina (CVR) se encuentra bajo el agua y no puede ser recuperada hasta que se retire al avión. Hasta el momento no se han recolectado vídeos de cámaras de seguridad que hayan podido registrar el accidente.
Se ha mencionado que algunas mascotas, al menos cuatro, que viajaban en el compartimiento de carga del avión perdieron la vida.
La NTSB está analizando ideas para retirar el avión del agua, entre ellas, se considera colocar «cojines» debajo del avión y así moverlo para continuar con las investigaciones.
Por su parte, Boeing informó que estaba enterada de la situación del 737-800 y a través de un comunicado dijo que extendía sus mejores deseos a los 136 pasajeros y siete tripulantes que viajaban a bordo.
«Boeing está ofreciendo asistencia técnica bajo solicitud y bajo la dirección de la NTSB, como la agencia que conduce la investigación».
