Delta Air Lines se convirte en la primera aerolínea estadounidense en contar con una terminal biométrica en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta (ATL), un sistema de reconocimiento facial, que reduce el proceso de los pasajeros desde la llegada hasta el embarque al avión.
Esta nueva tecnología, que permite realizar todos los trámites en tan solo nueve minutos, fue presentada ayer y entrará en función el primer día de diciembre. La Terminal F, utilizada para vuelos internacionales de la aerolínea, también podrá ser utilizada por los clientes de sus aerolíneas socio como Aeroméxico, Air France- KLM y Virgin Atlantic Airways.

«Estamos eliminando la necesidad de que un cliente que registra una maleta deba presentar su pasaporte hasta cuatro veces por salida, lo que significa que les estamos dando a los clientes la opción de moverse por el aeropuerto con una cosa menos de qué preocuparse, al tiempo que empoderamos y brindamos más tiempo a nuestros empleados para interacciones significativas con los clientes», dijo el director de Operaciones de Delta, Gil West.

Los puntos de contacto en toda la terminal en Atlanta comenzaron a estar operativos a mediados de octubre: casi todos los 25 mil clientes que viajan semanalmente a través de la Terminal F de ATL eligen este proceso opcional, con menos del 2 por ciento de exclusión. Y, según los datos iniciales, la opción de reconocimiento facial está ahorrando un promedio de dos segundos para cada cliente en el embarque y nueve minutos al abordar un avión de fuselaje ancho.
¿Cómo funciona la tecnología de reconocimiento facial de la acera a puerta?
- Los clientes que vuelen sin escalas a un destino internacional desde la Terminal F de Atlanta deberán ingresar la información de su pasaporte cuando se le solicite durante el check-in en línea.
- Posteriormente, se hará clic en «Mirar» en la pantalla del quiosco en el lobby, o solo acercarse a la cámara en el mostrador del mismo, el punto de control de la TSA o al abordar en la puerta.
- De igual manera, se debe pasar adelante una vez que la marca de verificación verde parpadee en la pantalla.
De cualquier forma, los pasajeros deberán tener su pasaporte vigente y siempre traerlo consigo cuando viajen a destinos internacionales para otros puntos de control durante el viaje.

Si los clientes no desean participar en la experiencia biométrica, pueden proceder como siempre lo han hecho a lo largo del aeropuerto.
El subcomisionado Ejecutivo Adjunto de Aduanas y Protección de Fronteras, John Wagner, comentó que en los quioscos no hay datos personales, es una fórmula matemática, un sistema seguro, construido y aunque sea atacado, no hay información que se pueda obtener.

“Tenemos bases de datos de fotografías de visas y pasaportes y llegadas que están asegurados por los sistemas de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés). Cuando se transmite la información de quien va en el avión, cotejamos la información y la fotografía se convierte en una fórmula matemática y la ponemos en un parte segura de la nube con un identificador único. Cuando la aerolínea toma la foto y se envía por Internet es sólo la fórmula y un código seguro. Luego nos regresa ya confirmada”, dijo.
La expansión de la opción de reconocimiento facial con Delta Biometrics después de las pruebas de embarque opcionales de CBP y Delta en Atlanta, será en Detroit y el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy durante los últimos años.
Además, Delta probó recientemente un autoservicio biométrico de retiro de equipaje en el Aeropuerto Internacional de Minneapolis-Saint Paul para clientes internacionales.
