Aeroméxico anunció hoy a través de un comunicado de prensa, que la empresa ha decidido reestructurar su flota y red de destinos a consecuencia, argumentando que el 2018 ha sido uno de los años más complicados para la industria aérea nacional en los últimos años.

La aerolínea bandera mexicana ha explicado que en conjunto, el sector perdió mil 600 millones de pesos a nivel operativo durante el primer semestre del año. Aunque Aeroméxico se ha mantenido con resultados de operación positivos, han reportado pérdidas netas, lo que, aunado con los precios del combustible de alrededor de 80 dólares por barril y exceso de capacidad existente en el mercado «el entorno permanece complicado».
Por ello, Grupo Aeroméxico retirará de servicio tres aviones Embraer E170 y dos Boeing 737-700, que, gracias a su estrategia de flexibilidad de flota, podrá reducirla o ampliarla rápidamente.

Este retiro de aviones provoca modificaciones en la red de destinos, por lo que se anunció la suspensión (durante 2019) de las rutas entre Ciudad de México y Boston, Washington Dulles y Portland; desde Monterrey, Aeroméxico suspenderá servicios a Las Vegas, Tijuana, Mérida y Veracruz; finalmente, desde Guadalajara se suspenderán los vuelos a Cancún y San José, California.
Estos cambios implican que la oferta de asientos de Grupo Aeroméxico permanecerá sin cambios en 2019 en comparación con 2018, la primera vez que no se registra crecimiento desde 2009.
«Aeroméxico continuará invirtiendo en su estrategia centrada en el cliente para seguir garantizando una experiencia de clase mundial a través de iniciativas de servicio, productos y tecnología innovadoras».
