Pratt & Whitney informó el pasado miércoles que encontró una solución al problema que ha causado demoras en la entrega de motores a Airbus, lo que ha ocasionado que varios A320neo se queden en tierra o en la fábrica, esperando los motores para ser entregados a los clientes.
La empresa informó que el problema se localizaba en un sello del compresor de alta presión y la solución fue regresar a un diseño en el que tienen «experiencia significativa» y está autorizado por las autoridades.

La EASA, autoridad aeronáutica en Europa, había informado que en caso de no corregir el problema, ambos motores podrían apagarse en vuelo. El problema fue detectado en ciertos motores PW1100G-JM. Algunos de ellos ya se encontraban en servicio y el resto habían sido entregados recientemente a Airbus pero no habían sido instalados.
Algunas entregas de A320neo fueron detenidas cuando se anunció el problema, que según Pratt, deriva de un cambio de ingeniería realizado en verano pasado al sello del compresor de alta presión, ubicado en la parte trasera del motor.
