Investigadores australianos producen primer motor jet impreso en 3D

Investigadores australianos han creado y presentado el primer motor a reacción fabricado con una impresora 3D. Un gran avance que es clave para revolucionar la manufactura aeronáutica. Su trabajo, de estar bien documentado, cambiará la forma en que los aviones se construyen.

Los investigadores de la Universidad de Monash apoyados por personal de la Commonwealth Scientific e Industrial Research Organization (CSIRO) y la Universidad de Deakin han desarrollado dos motores, de los cuales uno de ellos fue exhibido en el Avalon Airshow de Australia.

Monash Univesity junto con la compañia Amaero Engineering han atraido el interés de compañías de aviación como Airbus, Raytheon y Boeing.

La compañia francesa Safran dio a los investigadores un viejo motor de turbina de gas para estudiar y desarrollar dos versiones impresas del motor en su forma tridimensional. El proceso duró un año y fue dirigido por el profesor Wu Xinhua, director del Centro de Desarrollo y Manufactura Aditiva de Monash.

La industria aeroespacial está interesada en el proceso de impresión de estas piezas, principalmente porque los ingenieros aeroespaciales creen que este descubrimiento conducirá a desarrollar motores aeronáuticos más baratos, más robustos, más ligeros y altamente eficientes en su consumo de combustible.

Las partes del motor son impresas mediante el deposito de delgadas capas de polvo de metal que se van superponiendo. Un láser define la forma deseada usando un esquema elaborado en computadora (CAD). Todo este proceso se repite una y otra vez hasta que se completa el proceso en su totalidad.

Ben Batagol, un profesional de Amaero Engineering dijo que «el proyecto es una espectacular prueba de un concepto que está dando lugar a importantes contratos con empresas del sector aeroespacial.» También afirmó «que el proyecto fue un reto para el equipo y este ha empujado a la aviación a mayores alturas sobre todo porque ninguna otra organización del sector de la aviación ha impreso hasta la fecha un motor de jet de forma comercial.»

A pesar de que la impresión 3D ha estado presente desde la década de 1980, esta no ha sido popular entre varias compañías de todo el mundo. En los últimos años se ha recuperado su popularidad y se ha utilizado con mayor frecuencia en artículos como armas de fuego, casas e incluso en prótesis médicas.