La economía de las clases aéreas (parte 2)

Esta es la continuación de una primera nota publicada anteriormente, para leerla, da click aquí.

**El contenido de este artículo fue creado originalmente por Wendover Productions y se tomó del siguiente video.

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El establecer una «primera clase» en los aviones comenzó entre los años 40 y 50. El principal ingreso de las aerolíneas era de su cliente número uno: El servicio postal. Estos vuelos se realizaban con muchas paradas y en horarios poco usuales. Aun cuando estos vuelos llevaban en su mayoría cartas, existía una pequeña sección para pasajeros, de ahí surge el apartado de «primera clase».

 

Algunas aerolíneas empezaron a ofrecer vuelos meramente para pasajeros con dos opciones de boletos: Clase turista y clase standard. Una más barata que la otra, ofrecían precios que podían ir aproximadamente en $369 USD para clase turista y $688 USD para la standard. Mismo avión, mismo destino, pero la diferencia estaba en el boleto. ¿Por qué? Los boletos de clase turista se tenían que comprar con anticipación y no había flexibilidad en cambios, lo contrario al standard, el cual podía ser adquirido en cualquier momento y con opciones a cambios repentinos. El nombre viene de su realidad, un boleto de clase turista era justamente para aquellos que planeaban sus viajes con tiempo.

Antes podía verse comúnmente a la gente acercarse al mostrador una hora antes del vuelo y comprar su boleto. Estos dos tipos de viaje eran las únicas clasificaciones que existieron durante décadas. Entre 1969 y 1978, tres sucesos importantes se llevaron a cabo durante estos años:

  • El primer vuelo del 747
  • El primer vuelo del Concorde
  • Las aerolíneas americanas fueron desreguladas

El 747 le dio a las aerolíneas el poder de experimentar en grandes espacios una nueva generación de experiencias de lujo para los pasajeros, el Concord les dio la razón de hacerlo y las desregulaciones a las aerolíneas lo permitieron. Anterior a esto, todas las tarifas aéreas eran fuertemente reguladas en los Estados Unidos. Esto hacía difícil que las aerolíneas establecieran precios a sus diferentes clases.

Las aerolíneas, en sus tarifas de primera clase, empezaron a ofrecer espaciosos asientos pero, eventualmente se dieron cuenta que no solo era una cuestión de comodidad, sino de darle un mejor trato a aquellas personas que compraron un boleto más caro que aquellos que adquirieron una clase turista.

¿Cómo poder lograr esto sin que se vea tan obvio el trato de un tipo de pasajero al otro? Simple, separándolos por completo:

Para ese entonces, se tenía la idea de que las clases standard o business, al igual que las de turista, iban a ser para los aviones 747 y la gente rica, que iba a viajar siempre en primera clase, serían para los aviones Concorde. Sin embargo, este último fracasó de manera inesperada, evitando que las aerolíneas no quisiera ofrecer vuelos en primera clase entre los años 70 y 80. Este suceso se repercute al día de hoy, donde de una docena de aerolíneas que hacen viajes transatlánticos, solo 6 ofrecen asientos de primera clase.

 

¿Por qué los boletos de primera clase pueden desaparecer pronto? Continuará este reportaje en su parte 3, aquí mismo en EnElAire.mx