Airbus enfrenta un nuevo problema de calidad que afecta a alrededor de 500 aviones A321neo, relacionado con la protección anticorrosiva de componentes estructurales ubicados en la parte delantera inferior del fuselaje, aproximadamente 250 de los aviones afectados ya están en servicio y otros 250 permanecen en distintas etapas de producción. El A321XLR no está involucrado.
El problema consiste en una aplicación incorrecta, descrita por fuentes de la industria como una capa demasiado delgada de primer anticorrosivo sobre los larguerillos, elementos longitudinales que refuerzan la estructura del fuselaje. Airbus confirmó que la desviación se originó en un proveedor externo, pero señaló que el problema ya fue identificado y contenido y que existe un procedimiento de reparación.

La compañía aseguró que la situación no representa un problema de seguridad para las aeronaves en servicio y que los A321neo afectados pueden continuar operando. Además, las entregas de algunos aviones continúan, mientras Airbus y las aerolíneas coordinan la aplicación de las medidas correctivas.
El nuevo problema llega en un momento especialmente delicado para Airbus. La compañía entregó 475 aeronaves comerciales entre enero y agosto y mantiene su objetivo de aproximadamente 870 entregas durante 2026. Esto significa que necesita entregar alrededor de 395 aviones adicionales en los últimos cuatro meses del año, un promedio cercano a 99 aeronaves mensuales.

Airbus también busca aumentar la producción de la familia A320 desde unas 60 aeronaves mensuales hasta una tasa de 75, mientras continúa trabajando para alcanzar entre 70 y 75 aviones al mes. El A321neo tiene un papel central en esta estrategia y representa una parte importante de la cartera de pedidos de la familia A320.
El caso recuerda los problemas de calidad detectados a finales de 2025 en paneles de fuselaje suministrados para la familia A320. Aquella situación provocó retrasos en las entregas y llevó a Airbus a reducir su objetivo de entregas de 2025. Reuters señala que el fabricante considera que el problema actual es menos grave.
Los mercados reaccionaron a la noticia con una caída de aproximadamente 1.3% en las acciones de Airbus el 25 de septiembre.

Por ahora, Airbus mantiene sin cambios su objetivo de 870 entregas para 2026. El desafío será completar las inspecciones y reparaciones necesarias sin generar un nuevo cuello de botella mientras la compañía intenta alcanzar un ritmo de entregas especialmente elevado durante el último trimestre del año.
