La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) reservó durante cinco años la información relacionada con la evaluación de seguridad aérea que actualmente realiza la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) a México, una decisión que ocurre a pocas semanas de que se conozca el resultado de la revisión que determinará si el país conserva la Categoría 1 de seguridad aérea o vuelve a ser colocado en Categoría 2.
La información fue solicitada por El Financiero mediante mecanismos de transparencia, con el objetivo de conocer el estado de la evaluación, los documentos generados durante el proceso, los cuestionarios respondidos por México, las fechas y calendarios de la revisión, así como las comunicaciones intercambiadas entre la AFAC y la FAA.

Sin embargo, la autoridad mexicana determinó que esa información no podía ser entregada y justificó la reserva argumentando razones de seguridad nacional. La AFAC señaló que, como parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y del Consejo de Seguridad Nacional, tiene responsabilidades relacionadas con la protección de la aviación y de la infraestructura indispensable para la operación del transporte aéreo.
Según la respuesta entregada mediante transparencia, la autoridad considera dentro de este concepto la prevención de actos de terrorismo, el control de fronteras, la protección frente a intrusiones no autorizadas en el espacio aéreo y la protección de información sensible relacionada con la aviación.
La decisión adquiere especial relevancia porque la información reservada corresponde precisamente al proceso mediante el cual Estados Unidos está evaluando nuevamente la capacidad de México para ejercer una supervisión efectiva sobre su aviación civil.

La FAA establece ocho elementos críticos dentro de sus evaluaciones IASA: legislación aeronáutica primaria; reglamentos operativos específicos; sistema estatal de aviación civil y funciones de supervisión; cualificación y capacitación del personal técnico; orientación técnica y herramientas; licenciamiento y certificación; obligaciones de vigilancia; y resolución de problemas de seguridad.
La Categoría 1 significa que la autoridad de aviación civil evaluada cumple con los estándares de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), mientras que la Categoría 2 significa que no cumple con dichos estándares de supervisión.
Por ello, una eventual degradación no significaría que la FAA haya determinado que los aviones de las aerolíneas mexicanas son inseguros. Lo que estaría cuestionado sería la capacidad de la autoridad mexicana para demostrar que supervisa a la industria conforme a los estándares internacionales.
La actual revisión ocurre después de que México respondiera un cuestionario de más de 300 preguntas relacionado con la estructura y funcionamiento de la autoridad aeronáutica. Según información publicada por El Financiero, el cuestionario enviado a México contenía 339 preguntas.
Posteriormente, en agosto, inspectores estadounidenses realizaron una revisión presencial de la AFAC y entrevistaron a funcionarios mexicanos para conocer directamente la manera en que se llevan a cabo diferentes tareas de supervisión.
De acuerdo con fuentes citadas por El Financiero, durante esta etapa se identificaron problemas relacionados con los procesos de certificación del inglés aeronáutico, falta de personal capacitado y otras deficiencias administrativas y técnicas.
El medio también reportó que fuentes internas señalaron problemas y procesos pendientes dentro de la administración de la AFAC. Estas afirmaciones corresponden a fuentes consultadas por ese medio y no equivalen por sí mismas a una determinación oficial de la FAA sobre el resultado final de la evaluación.
Entre los temas que han generado preocupación se encuentra precisamente la capacidad de la AFAC para contar con suficiente personal técnico y recursos para realizar sus funciones de certificación, inspección y vigilancia.

La evaluación también coincide con una fuerte discusión sobre los recursos económicos disponibles para la autoridad aeronáutica mexicana.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 contempla 175 millones de pesos para la AFAC, cifra que representaría una reducción de aproximadamente 73 por ciento respecto al presupuesto previsto para 2026, según reportó El Financiero.
El dato ha generado preocupación entre organizaciones del sector, debido a que las funciones de la AFAC incluyen la certificación, inspección, vigilancia y supervisión de las operaciones de aviación civil en México.
La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) y el Colegio de Pilotos Aviadores de México han expresado preocupación por la suficiencia de recursos para mantener las capacidades de supervisión de la autoridad.
Representantes de la industria y exfuncionarios también han señalado que la AFAC necesitaría mayores recursos para cumplir adecuadamente con sus responsabilidades. Estas estimaciones corresponden a planteamientos del sector y no representan un monto establecido por la FAA como requisito formal para conservar la Categoría 1.

México ya experimentó recientemente las consecuencias de una degradación.
El 25 de mayo de 2021, después de una reevaluación realizada entre octubre de 2020 y febrero de 2021, la FAA determinó que la autoridad mexicana no cumplía con los estándares internacionales de seguridad de la OACI y redujo la clasificación de México de Categoría 1 a Categoría 2.
La FAA señaló entonces deficiencias relacionadas con aspectos como experiencia técnica, personal capacitado, mantenimiento de registros, procedimientos de inspección y resolución de problemas de seguridad.
La degradación tuvo un impacto directo sobre la expansión de las aerolíneas mexicanas en Estados Unidos. Las compañías pudieron mantener determinados servicios existentes, pero no establecer nuevos servicios o rutas bajo las restricciones de la Categoría 2.

Uno de los aspectos que más llama la atención del proceso actual es la decisión de la AFAC de reservar durante cinco años la información solicitada sobre la auditoría.
Según El Financiero, durante la evaluación anterior la autoridad mexicana sí entregó información relacionada con el proceso mediante solicitudes de transparencia, incluyendo comunicaciones entre las autoridades, informes finales y planes para solucionar las deficiencias identificadas.
La información solicitada incluía calendarios, fechas, cuestionarios respondidos ante la FAA, minutas y documentos generados durante la revisión. El Financiero señaló que su solicitud no pedía detalles específicos sobre instalaciones o procedimientos de seguridad nacional.
La revisión actual no se limita a una cuestión administrativa entre México y Estados Unidos. El resultado permitirá conocer si la AFAC puede demostrar que cuenta con la estructura, personal, recursos, procedimientos y capacidad de vigilancia necesarios para ejercer una supervisión efectiva de la aviación civil mexicana.
Al mismo tiempo, la evaluación ocurre mientras existen cuestionamientos sobre los recursos presupuestales, la disponibilidad de personal técnico y distintos procesos internos de la autoridad.
La FAA será la encargada de determinar si México continúa cumpliendo los criterios establecidos dentro del programa IASA. Mientras no se publique el resultado oficial, México conserva la Categoría 1 y la posibilidad de una eventual degradación permanece como un escenario sujeto al resultado de la evaluación.
