Con información de BGR
El domingo pasado durante el Campeonato Nacional de Carreras Aéreas en Reno, Nevada, el piloto Thom Richard notó que algo estaba mal con el motor en la pista. Siguiendo el protocolo, Richard señaló el incidente apagó el motor y abrió el toldo. Normalmente los otros pilotos en la pista debieron percatarse de la situación y mantenerse alejados. Desafortunadamente no todos los aviones en la pista recibieron el mensaje y un avión pasó a toda velocidad por la pista disparado hacia el piloto que en ese punto se encontraba totalmente indefenso.
Lo que pasó después es increíble. El torso y cabeza del piloto estaban expuestos cuando el ala izquierda del avión golpeo su mano y apenas evadió chocar en la parte trasera de su cráneo con un impacto que podría haberlo matado al instante. Ambos aviones quedaron destruidos, pero no hubo heridos graves.
«No estoy molesto por el accidente. De hecho, me considero un hombre muy afortunado. Cuatro pies a la izquierda y no lo habría contado. Literalmente fue como esquivar una bala. Una mano rota es el pequeño precio a pagar. Me lo llevo. Se va a curar. Aunque será difícil escribir con una sola mano», dijo el piloto.
