La NTSB de Estados Unidos presentó hoy su reporte preliminar sobre el incidente del vuelo 3472 de Southwest del pasado 27 de agosto, entre Nueva Orleans y Orlando que fue desviado a Pensacola, donde aterrizó sin que se registraran personas heridas.
Según informa la agencia de investigación, aún no se ha identificado la causa del accidente pero encontró cuarteaduras consistentes con fatiga de metal en los restos que quedaron del álabe que se separó del motor CFM 56-7 del Boeing 737-700 involucrado.
Aparentemente la falla del álabe del motor causó que el difusor se separara tambien y sus restos causaron daños en la semi-ala, empenaje y fuselaje izquierdo, aunque no se encontraron restos dentro de la cabina de pasajeros, durante el descenso se registró una despresurización. No se recuperó el álabe que se separó del disco de fan.

Personal de Southwest informó que han comenzado las reparaciones al avión y «continúan colaborando con la NTSB en la investigación de éste extremadamente raro evento.»
La falla de un álabe es muy rara y los motores están diseñados para contenerlo dentro del carenado o expulsarlo por la parte trasero de manera segura, sin embargo, en éste caso los restos salieron por los lados del motor.
