En locación y a bordo: American retira 20 MD-80s en un día histórico

Por Chris Sloan, Roberto Leiro y Cody Diamond vía Airways

 

ROSWELL 26 de agosto 2016. El sonido de los motores JT8D de Pratt & Whitney rugiendo por última vez, resonó a través la cabina ocupada por sólo cinco personas cuando el vuelo 9643 de American Airlines se preparaba para despegar en una mañana soleada de Tampa, Florida con destino a Roswell, Nuevo Mexico, donde será su lugar de descanso definitivo.

Con número de registro N9401W (Aeronave 4WJ • MSN 53137 • LN 1872), este MD-83 fue construido por la Shanghai Aviation Industrial Corporation (SAIC) en julio 19 de 1992 bajo licencia de McDonnell Douglas, y un año más tarde se entregó a Trans World Airlines (TWA) en julio 19 de 1993.

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La placa de construcción de aeronave 4WJ. Se le considera como el equivalente a una acta de nacimiento. (Crédito: Cody Diamond)

 

Ante la fusión de TWA con AA en 2001, el avión paso a manos de AA. Desde entonces, el avión de pasajeros ha portado con el orgullo el código de color silverbird, mismo que está pasando a la historia desde que la nueva identidad gráfica de American es cada vez más y más común.

Le ha tocado ver muchos cambios en sus 24 años. En algún momento en el tiempo, los pasajeros podían fumar en la cabina y les servían comida caliente en la clase turista; leer y escuchar música eran las opciones de entretenimiento a bordo.

En la cabina de mando, los pilotos usaban planos de navegación impresos y la automatización avanzada parecía algo salido de una novela de ciencia ficción. Aún así, la aeronave cambio con el tiempo.



La implacable cabina ahora tiene letreros anunciando el servicio de WiFi, y el Sistema de Administración de Vuelo (SAV) mejoró la precisión en la navegación de esta ave veterana.

La aeronave 4Wj se veía casi como cualquier otro MD-80 de AA mientras rodaba sobre la pista, con sus slats y flaps configurados para levantar un nuevo vuelo. Sin embargo, esta travesía seria distinta, hacia una destino que nunca apareció en los horarios de ningún AA MD-80 —y no hablamos de alguna base de mantenimiento de AA. Es un lugar al cual han llegado muchos aviones, pero pocos se han ido.

Este avión, y otros 19 formaron parte de un retiro simbólico.

En 1982, American Airlines ordenó 20 aeronaves a McDonnell Douglas, marcando el inicio de la era de AA como el operador de MD-80 más grande del mundo, pero con el paso de los años, aviones más nuevos y eficientes se unieron a la flota, llevando la era del venerable Mad Dog al ocaso.

La compañía cerrará un capítulo en su historia cuando el último AA MD-80 se estacione en Roswell en 2018, pero también será el comienzo de una nueva era con la llegada de la nueva familia de Airbus A320 y la siguiente generación de Boeing 737 y la próxima variante MAX, todos parte de una orden por US $4.6 mil millones que se hizo en 2010 por 460 aviones — la orden más grande de aeronaves comerciales en la historia, hasta ese momento.

Estos nuevos aviones de pasajeros no sólo mejorarán la experiencia de los pasajeros con nuevos sistemas de entretenimiento, sino que también usaran combustible de manera más eficiente y su rango sera de mayor alcance.

Para American Airlines, la salida del MD-80 de su flota es la entrada a nueva era. La aerolínea planea rejuvenecer su flota para finales de 2017 a un promedio de 9.9 años, mientras que en 2015 el promedio era de 15 años para la flota principal.

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Nuestro avión bien estacionado en la plataforma en una linda y soleada mañana en Tampa. (Crédito: Chris Sloan)

 

El controlador en tierra autorizó al avión de American 9643 a desplazarse a la pista 01L. Lento pero seguro, la aeronave 4WJ rodó sobre la pista con marcas en negro y amarillo indicando la dirección a seguir.

 

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El capitán Al Matter (derecha) y el primer oficial Cornelius (izquierda) estuvieron a cargo del avión 4WJ que nos llevó a Roswell. (Crédito: Chris Sloan)

 

Mientras nos enfilábamos en la pista, la tripulación nos dio las medidas de seguridad y nos comentó que llevábamos una carga ligera de sólo 116,000 libras totales al despegue, «similar a un ángel que extraña a casa y vuela por tres horas y diez minutos hacia Roswell».

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Las instrucciones para pasajeros de nuestro vuelo. (Crédito: Cody Diamond)

La aeronave 4WJ estaría a punto de despegar por última vez y sería inolvidable

 

El último despegue

«American 964, torre de Tampa, alinearse y mantener en pista 01L».

Las instrucciones impartidas por el controlador de tráfico aéreo acercaban a la aeronave 4WJ un paso más a su destino final. La tripulación de dos, al mando del capitán Al Matter, con la asistencia del primer oficial Robert Cornelius, alinearon el avión de pasajeros con las teclas de piano de color blanco pintadas en la superficie de concreto. El permiso para despegar, el último para la aeronave 4WJ llegaría pronto.

Al mismo tiempo, dentro de la cabina de mando, una coreografía bien ensayada de una serie de revisiones tomaba lugar antes de arrancar los motores. La aeronave 4WJ conocía bien la rutina, con 32,862 ciclos durante su vida y cerca de 66,745 horas de vuelo registradas hasta el momento.

«American 9643, autorizado para despegar en la pista 01L».

El primer oficial Cornelius aceleró para impulsar más de 116,000 libras de aeronave, combustible y personas a lo largo de los 11,000 pies de pista, el reconocible sonido agudo de los motores JT8D comenzó a llenar la cabina. Tan pronto se estabilizaron los motores a 1.86 EPR, una dicotomia melancólica de sonidos envolvieron los 147 pies de fuselaje.

El despegue en Tampa sería para el primer oficial Cornelius, y el aterrizaje en Roswell para el capitán Matter, así ambos tendrían su oportunidad para volar al avión en su último vuelo.




Mientras que los pilotos están prácticamente asilados del ruido, los pasajeros en las hileras 31 y 32 van sentados en línea con los motores. Sin duda eran los mejores asientos para despegar con unos rugientes 91 db.

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Los mejores asientos para los únicos tres pasajeros a bordo. (Créditos: Chris Sloan)

 

Sobra decir que el desempeño del despegue fue impresionante. Las velocidades de despegue para la aeronave de 116,308 libras fueron increíblemente bajas. Con 125 nudos (V1), 130 (Vr) y 137 (V2). El despegue se ejecutó con una configuración de 11º en los flaps, paquetes de A/C activados y un ajuste de estabilizador reducido a 2.4 unidades. El despegue reducido (despegue flex) rendiría un despegue N1 de aproximadamente 89.7%. El centro de gravedad de la aeronave 4Wj se calculó al 27.5%, y al despegue, el avión cargaba 32,735 libras de combustible a bordo.

 

A as 10:16 hora local, después de sólo 36 segundos, el MD-83 levantó su nariz gentilmente, y con régimen de ascenso positivo establecido, la aeronave 4Wj elevo su tren de aterrizaje y guardo sus llantas dentro del fuselaje por última vez mientras Tamapa se quedaba atrás.

El avión volaba hacia el waypoint (punto de paso) ENDED en el procedimiento de salida ENDED7 —algo irónico considerando la naturaleza del vuelo. El plan de vuelo ATC fue el siguiente:

KTPA ENDED7 SZW J2 FST DCT KROW

Esta ruta llevaría a la aeronave 4WJ sobre Tallahassee, Crestview, Semmes, Baton Rouge, Lake Charles, Houston, San Antonio, Junction, y Fort Stockton antes de comenzar el descenso hacia Rosswell. La aeronave 4WJ quemaría aproximadamente 19,127 libras de combustible durante el vuelo final de tres horas y diez minutos, mismo que cubriría 1,337 millas náuticas a una altura crucero de FL360. El número Mach de nuestra velocidad crucero sería de 0.755, más o menos 442 nudos.

A pesar de que el vuelo operó bajo Parte 91, la puerta de la cabina de mando permanecería cerrada durante el vuelo.

 

36,000 pies sobre Louisiana

A 30 minutos del despegue, la aeronave 4WJ llegó a la altitud crucero de 36,000 pies. El sonido de los motores ya no dominaba el sonido ambiental por, ahora se escuchaba el viento acariciando el fuselaje metálico.

Millones de millas han pasado debajo de la aeronave 4WJ, desde el Lejano Oriente en donde la construyeron, hasta el gélido Calgary en Canada, pasando por el soleado Los Cabos en México, Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Transportó aproximadamente 3,700,000 pasajeros durante su carrera.

 

Volando sobre Louisiana en un momento solitario, mostrando las cicatrices en su ala después de años de arduo trabajo. (Créditos: Chris Sloan)
Volando sobre Louisiana en un momento solitario, mostrando las cicatrices en su ala después de años de arduo trabajo. (Créditos: Chris Sloan)

 

La aeronave 4WJ tuvo un día agitando antes de su retiro, comenzando en Des Moines, Iowa para volar a Dallas / Ft. Worth (DFW), luego a Norfolk, de regreso a Dallas/Ft. Worth (DFW) y finalmente a Tampa en su último vuelo pagado.

Ahí fue donde la tripulación, en un acto simbólico, firmó las paredes de los baños y las galeras, como un testamento por escrito de los miles de sobrecargos que han trabajado en el avión a lo largo de sus carreras, los mecánicos que se dedicaron a mantenerlo en buen estado y al incontable personal de rampa que cargó y descargó los tres compartimientos de carga del avión de pasajeros.



La tripulación del último vuelo pagado de Dallas/Ft. Worth a Tampa firmó las paredes de los baños y las galeras (Créditos: Chris Sloan).
La tripulación del último vuelo pagado de Dallas/Ft. Worth a Tampa firmó las paredes de los baños y las galeras. (Créditos: Chris Sloan)

 

La mayoría de los pilotos de AA han volado el MD-80, y ahora que el modelo sera retirado gradualmente, la mayoría de las tripulaciones serán reasignados a las familias de aeronaves Airbus A320 y Boeing 737. Otros modelos, después de años de servicio, también serán retirados como la aeronave 4WJ.

 

Llegando a Roswell y a un nuevo comienzo

A las 11:46 hora local, y después de un vuelo sin novedades, la aeronave 4WJ comenzó su descenso a Roswell. Un momento de epifanía para todos a bordo del vuelo.

Durante el descenso, el centro de control de Albuquerque le preguntó a la tripulación: «¿Lo llevan al cementerio?».

«Vamos a la comunidad de retiro, sí» respondió el capitán Matter.

Los Mad Dogs de American tienen un aspecto inconfundible cuando aterrizan, parecido a una canoa inclinada, planeando sobre olas invisibles, con sus luces de aterrizaje características montadas en sus alas, brillando a todo lo que dan.

Los últimos minutos en el aire de la aeronave 4WJ fueron rutinarios. Mantuvo sus acostumbrados 3 grados de inclinación para el acercamiento final, sosteniendo su cabeza en algo por última vez.

El sol de Nuevo México dibujó la sombra del avión en el triste paisaje. La silueta negra crecía a la vez que las agujas del altímetro de la cabina giraban lentamente.

A tan sólo 10,000 pies, el capitán Al Matter desconecto el piloto automático, los auto aceleradores así como el director de vuelo, para volar manualmente el resto del vuelo. La aeronave 4WJ era como su ancestro el DC-9, sin instrumentación sofisticada.

«-No había manera que lo dejara volar con el piloto automático. Esta clase de aviones son de las últimas que puedes volar de verdad«. Señaló el capitán Matter. Explicó su amor por el MD-80 indicando que si un piloto se quedara sin el sistema hidráulico y eléctrico, aún así podría volar el avión perfectamente.

La vista desde el asiento de ventanilla momentos antes de aterrizar. (Créditos: Chris Sloan)
La vista desde el asiento de ventanilla momentos antes de aterrizar. (Créditos: Chris Sloan)

 

Quince minutos después del descenso, el tren de aterrizaje del MD-83 cruzó el límite de la pista 21. El sistema de alerta de proximidad a tierra (SAPT) de la aeronave 4WJ comenzó a indicar las altitudes mientras el pavimento se acercaba debajo de nosotros. La voz robótica hacia la cuenta regresiva de los últimos momentos del avión «50… 40… 30…».

A los 30 pies, el capitán elevó la nariz un grado más para reducir la velocidad de descenso; el avión «abrió sus alas» a la vez que la voz mecánica indicó «10». La aceleración bajó lentamente hasta llegar a marcha; la velocidad de descenso se mantuvo mientras que el avión comenzó a deslizarse en la pista.

Las llantas de la aeronave 4WJ rodaron el asfalto de Roswell a las 11:09 hora local, los alerones se desplegaron y el tren de aterrizaje de la nariz bajó hacía la línea central. Los pilotos activaron los aceleradores invertidos con forma de almeja. La velocidad del viento se indicó en voz alta a medida que el MD-80 disminuyo su velocidad: «100 nudos… 80 nudos… 60 nudos».

Mientras nos estacionábamos en la plataforma y los sistemas de la aeronave 4WJ se apagaban sistemáticamente para siempre, sus 19 naves hermanas comenzaban a llegar.

«Aterrizó como un papalote. Hice un aterrizaje de 28 flaps y el avión no quería aterrizar. Fue algo triste apagarlo por última vez. Nuestro Vref due de sólo 117 nudos», señaló el capitán Matter.

Nuestro vuelo fue el primer en llegar a Roswell, mientras que el segundo avión de Tampa (N403A • MSN 49314 • LN 1256) llegó después de nosotros. Curiosamente, este avión era hasta ahora el MD-80 en servicio de AA mas viejo, reemplazado por el 424AA (MSN 49336 • LN 1321), mismo que también se construyó en 1986.

El MD-80 construido en 1986 era, hasta su retiro, el Mad Dog en servicio con American Airlines más viejo. (Créditos: Andy Egloff)
El MD-80 construido en 1986 era, hasta su retiro, el Mad Dog en servicio con American Airlines más viejo. (Créditos: Andy Egloff)

 

Después de nuestra llegada, una elegante coreografía de Mad Dogs comenzó a aparecer sucesivamente entre 5 y 10 minutos. Cada avión tiene una historia distinta, pero todos tienen un mismo destino final. Tres de los veinte eran ex-TWA MD-83s, y estos tres (N9401W, N9402W, and N9404V), curiosamente eran todos Trunkliner MD-83s construidos en China. Lo que deja sólo a un MD-83 construido en China volando en la flota de AA, el N9405T.

La suerte de estos aviones, como la de muchos otros almacenados en Roswell, se decide con base en la proximidad de su revisión «C», una inspección exhaustiva.

En octubre de 2012, la Administración Federal de Aviación (AFA), emitió una Directiva de Aeronavegabilidad (DA) concerniente a las bombas de combustible de los MD-80. Todos los aviones tienen que incorporar las mejoras requeridas para el otoño de 2017 — un gasto costoso que es la razón de lo que sucede hoy.

Afuera de la aeronave 4WJ, el panorama en Roswell refleja el futuro del avión. Fuselajes sin motores y aviones desechados se forman tristemente a lo largo de la pista. Dos empleados de tiempo completo procesan a los aviones entrantes, mismos que después son entregados a terceros para almacenaje, leasings dados de baja, ventas de aviones y desechos.

Vista general de Roswell, con otrora aviones de pasajeros de AA presumiendo en la escena. (Créditos: Chris Sloan)
Vista general de Roswell, con otrora aviones de pasajeros de AA presumiendo en la escena. (Créditos: Chris Sloan)

 

Aprendimos recientemente que casi 200 jets de AA descansan en Roswell — más de la mitad de los aviones estacionados ahí. Tal número rebasa por mucho, cualquier cantidad de aviones en el sistema de AA, incluidos sus centros de control.

 

La flota de AA MD-80, ahora retirada, goza del sol de Roswell. (Créditos: Chris Sloan)
La flota de AA MD-80, ahora retirada, goza del sol de Roswell. (Créditos: Chris Sloan)

 

La elección de este lugar no es por accidente. Roswell es una gran área abierta, con bastantes instalaciones y recursos disponibles para hacer lo que sea necesario a los aviones. El clima seco también ayuda a conservar los fuselajes por mas tiempo, y el servicio comercial facilita el regreso a sus estaciones a las tripulaciones que entregan los aviones.

Sin contar los motores, el valor de mercado de las partes de un MD-80 va de $100,000 a $200,000 dólares. Una vez que todas las partes para venta se han removido, el valor del fuselaje vacío puede alcanzar entre $10,000 y $12,000 dólares. Toma hasta un mes desarmar a un MD-80 y sólo unas horas triturarlo en chatarra.




Mientras AA retiro a 20 MD-80s el día de hoy, los 61 Mad Dogs restantes de la aerolínea continuarán volando y transportando de manera segura y confiable a sus pasajeros y tripulaciones.

La edad promedio de los 20 aviones retirados era de 27.5 años, el más viejo (N403A) se construyó en 1986. El más reciente, el avión de TWA, se construyó en 1992. Todos los aviones de TWA retirados eran arrendados por BCC Equipment Leasing.

Los veinte aviones tenían un total de 808,554 ciclos y 1,604,622.10 horas combinadas. Eso equivale a más de 66,850 días en el aire o 183 años de tiempo de vuelo combinado. Usando un factor de carga promedio de 80%, se puede calcular que estos veinte aviones que alguna vez formaron parte de una flota de 383 de AA, han transportado de manera segura aproximadamente 90,558,048 pasajeros,

Abajo hay una lista con los veinte aviones y sus fechas de entrega, desde dónde llegaron a Roswell en su último vuelo.

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De regreso en la aeronave 4WJ, en la obscuridad total de la cabina y el calor del sol de Nuevo México, la tripulación registra sus últimas entradas en las bitácoras.

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Las palabras escritas fueron una despedida, un agradecimiento por la robustez del avión, y un reconocimiento a su dedicación y servicio con American Airlines. La entrada en la bitácora de mantenimiento dice:

«Info para MX: N9401W sirvió bien a TWA & American Airlines. Que disfrute su retiro».

Queremos agradecer al capitan Al Matter, al primer oficial Robert Cornelius y a Joshua Freed así como a Ross Feinstein, de Comunicaciones Corporativas de American Airlines por sus contribuciones a este artículo y experiencia.