La misión OSIRIS-REx de la NASA partirá en septiembre próximo rumbo al asteroide “Bennu” (nombrado así por un ave mitológica del antiguo Egipto) en un viaje de 2 millones de kilómetros y un presupuesto de US$ 800 millones. Su misión: recoger polvo estelar de miles de millones de años.
Los asteroides contienen pistas importantes sobre el origen de la vida en nuestro sistema solar y el análisis de los ingredientes recolectados en Bennu podría revelar tal vez la presencia de moléculas orgánicas que nos darían más pistas acerca de cómo pudo haberse originado la vida en la Tierra.

También, así como los asteroides podrían haber traído los ingredientes de la vida a nuestro planeta, también pueden traer muerte y destrucción como el que significó la gran extinción de los dinosaurios a finales del periodo cretáceo (hace 65 millones de años) y el cuál dejó el cráter de Chicxulub en la península de Yucatán. Es por esto, que la segunda gran razón de recolectar muestras de Bennu es para determinar sus propiedades físicas y químicas, fundamentales en caso de una misión para mitigar su impacto, y es que ésta roca del tamaño de la torre Eiffel es uno de los asteroides potencialmente más peligrosos ya que hay una muy pequeña probabilidad de que impacte con la Tierra (1 en 2700). Esto podría suceder en el siglo XXII cuando se acerque a nuestro planeta incluso más que la Luna. Sin embargo, oficiales de NASA han asegurado que aún si esto sucediera Bennu no es lo suficientemente grande para ser una amenaza.
OSIRIS-REx será lanzada a bordo de un cohete Atlas V 411 desde Cabo Cañaveral el próximo 8 de Septiembre y orbitará el Sol durante un año. Después utilizará la fuerza gravitacional de la Tierra para asistir su acercamiento a Bennu. Luego, en agosto de 2018, OSIRIS-REx comenzará su aproximación al asteroide e iniciará la búsqueda de lugares potenciales en su superficie para recoger muestras. Al haber hecho la selección final (un proceso que tomará cerca de un año), la nave aterrizará brevemente, y con su brazo mecánico y una descarga de nitrógeno intentará obtener entre 60 y 2000 gramos de material. En marzo del año 2021 se abrirá la ventana de oportunidad para el retorno a la Tierra, y OSIRIS REx iniciará su viaje de regreso, llegando dos años y medio más tarde, en septiembre del año 2023.

«El lanzamiento de Osiris-Rex es el comienzo de un viaje de siete años para traer muestras prístinas del asteroide Bennu. El equipo ha construido una nave espacial increíble, y estamos bien equipados para investigarlo y volver con nuestro tesoro científico», expresó Dante Lauretta, principal investigador de la misión.
OSIRIS REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security, Regolith Explorer) es un proyecto desarrollado en conjunto por NASA, la Universidad de Arizona y Lockheed Martin.
