Con información de EFE Empresas
Entre enero y junio, los ingresos de Boeing han aumentado un modesto 1%, hasta US$ 47.387 millones. En tanto, el beneficio por acción de la empresa en el primer semestre ha sido de US$ 1.51, menos de la mitad de los US$ 3.46 dólares del primer semestre de 2015.
En el segundo trimestre, el grupo ha registrado una pérdida neta de US$ 234 millones frente al beneficio neto de US$ 1.100 millones que obtuvo durante el segundo trimestre de 2015. Esto supone una caída del 121%.
Asimismo, se ha registrado un retroceso de US$ 0.37 por acción, frente a los US$ 1.59 dólares por acción del año anterior. Sin contabilizar extraordinarios, la pérdida ajustada por acción ha sido de US$ 0.44 en el segundo trimestre.

En tanto, los ingresos del segundo trimestre han aumentado en un 1%, hasta alcanzar los US$ 24.755 millones. El resultado de explotación ha caído un 125% desde los US$ 1.618 millones de dólares.
Los analistas encuestados por Thomson Reuters esperaban pérdidas de US$ 0.92 por acción e ingresos por US$ 24.120 millones. El motivo de las pérdidas de Boeing en el trimestre de abril a junio están relacionados al costoso retraso en la producción de sus aviones comerciales y militares. Tan solo la semana pasada, la compañía anunció que los cargos relacionados con los problemas de producción restarían US$ 3.23 dólares por acción a los resultados a partir del segundo trimestre.

El grupo espera concretar un beneficio por acción ajustado de entre US$ 6.1 y US$ 6.3 al cierre de año, frente a la previsión anterior que se situaba entre US$ 8.15 y US$ 8.35 dólares. Por su parte, los analistas consultados por Thomson Reuters vaticinan un valor de US$ 5.34 dólares por acción en 2016.
La cartera total de pedidos de la compañía ha alcanzado los US$ 472.000 millones con pedidos de casi 5,700 aviones comerciales.
