Conocemos las historias en que los aviones se han convertido en alojamientos o en hoteles, pero ¿qué tal si esta vez les contamos sobre uno que se ha convertido en restaurante?

Esta idea surgió de la mente de un magnate chino de nombre Liang Li, quien adquirió un viejo Boeing 737 perteneciente a la aerolínea indonesia Batavia por £4 millones para transformarlo en un restaurante de lujo.
El verdadero reto consistió en transportar el avión que ya no podía volar más. La travesía hacia su destino final se convirtió en una carrera de obstáculos ya que el 737 tuvo que ser desmantelado ocho veces tardando casi cuatro meses en llegar desde Indonesia hasta Wuhan, capital de la provincia de Hubei en China. Sus piezas fueron transportadas por mar y tierra.

Hoy, se encuentra totalmente ensamblado en medio de la calle Optics Valley, una de las zonas comerciales más concurridas de Wuhan y fue re-bautizado como «Lily Airways».

En la cabina, Li Liang instaló un simulador de vuelo donde sus clientes aprenden a pilotear.
El avión tiene capacidad para 70 personas. La comida tiene un costo promedio de entre € 27 y € 40. En tanto, el costo del simulador de vuelo va de € 40 a € 53.
